El Gobierno anda sacando pecho por el tema del empleo, en el entendido en el cual, la tasa desocupación bajó a 8,8 %, con lo cual, según le dijo el Ministerio del Trabajo a la OCDE, se crearon 2,3 millones de empleos en el cuatrienio.
Las cifras fueron puestas a los ojos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), club de países con buenas prácticas al que entró Colombia, en parte, para empujar más el desarrollo, por tener que medirse con los mejores.

La lupa sobre el tema laboral colombiano es parte del Estudio Económico de Colombia 2026, un documento estratégico que será evaluado ante el Comité de Revisión Económica y de Desarrollo (EDRC) el próximo 7 de julio y que orientará las recomendaciones de política pública para el país en los próximos años. Es decir, algo clave para el próximo gobernante de esta Nación.
El Ministerio de Trabajo, al presentar los resultados, destacó que se trataría de “el mejor resultado laboral de las últimas décadas”. Y, además, en un 68 % se trata de empleos formales.
En relación con la reducción de la tasa de desocupación, la cartera que dirige Antonio Sanguino puso sobre el tapete que lo que se consolida es una tendencia histórica de reducción frente al 15,8 % registrado en 2001.
Según el Ministerio del Trabajo, entre las estrategias que dieron resultados están: “empleos para la vida; el nuevo programa CREA empleo, que será implementado con la reforma laboral 2466 para incentivar la contratación y aliviar posibles impactos derivados del incremento del 23 %”.

Según las cuentas que el Ministerio de Trabajo le presentó a la OCDE, contrario a lo que se esperaba, la reforma laboral no tumbó empleos, pues las estadísticas evidencian la creación de aproximadamente 90.000 empleos adicionales.
Frente a la realidad de una nueva longevidad, el Ministerio también rindió cuentas.
En el encuentro, según afirmó el Ministerio, el organismo internacional habría destacado “avances asociados a la reforma pensional, especialmente en materia de articulación del sistema, reducción de subsidios regresivos y fortalecimiento de mecanismos solidarios dirigidos a personas que no alcanzan los requisitos de cotización”.
Colombia sigue con amplios retos en materia de formalización, el gran problema del mercado laboral en el país.
