Después de lo que llamaron 4 años de contenciones, los representantes de la minería colombiana, reunidos en la cumbre industrial que se adelanta en Cartagena, los líderes empresariales escucharon el derrotero que para el sector trae en mente la nueva ministra de Minas y Energía María Nohemí Arboleda.
Empezaron con pie derecho, pues la funcionaria les dio la noticia de que ya está casi lista la resolución para derogar los llamados distritos mineros especiales, creados en el gobierno anterior y que limitaron la actividad.
El anuncio fue hecho en el contexto de una política para reestructurar la minera nacional, por lo que se quitarían figuras de ordenamiento territorial restrictivas creadas en el gobierno saliente.
En respuesta, los asistentes al Congreso de Minería le hicieron una ovación a la funcionaria quien confesó que está aprendiendo a marcha rápida sobre la minería, enfatizando en que esa cartera prácticamente había roto el componente de minas.
Los mineros hicieron el retrato del sector
“Venimos de 4 años muy duros”, con 800 bloqueos, entre otras trabas que tuvieron, fue lo que escuchó la ministra, en el pronunciamiento de Santiago Cardona, presidente del consejo directivo de la ACM-Asociación Colombiana de Minería, quien participó en la instalación del evento.
Una vez expuesto el panorama de la minería y las expectativas que tienen los inversionistas en el sector, Arboleda argumentó la que será su política

Un parte de tranquilidad sintieron los empresarios que hacen parte de la industria extractiva. Arboleda les dijo que “sin minería no hay transición”, en referencia a una frase que se había acuñado anteriormente en relación con la energía, que decía que sin transmisión no hay energía. Incluso, destacó: “este es un ministerio de minas y energía, de alguna manera se invisibilizaba la minería”.
La funcionaria destacó los años que Colombia lleva discutiendo si la energía debe ser verde, enfrascados en lo que considera “un falso dilema”.
Argumentó que el país es un país con energía convencional limpia y todo se necesita para una transición. En ese sentido, se refirió al carbón, uno de los más castigados en los años anteriores, a pesar de la relevancia que tiene: “No tenerlo es una debilidad, pero se fue relegando”.
En ese punto mencionó el Fenómeno de El Niño y la importancia de tener una soberanía energética, alrededor de lo cual, enfatizó en que “un servicio energético que no es confiable no sirve para un país”.
“Vamos a salir adelante”
Arboleda expresó el compromiso de contribuir desde esta cartera a atacar a uno de los enemigos del sector: la ilegalidad, y en relación con el riesgo de apagón en el eventual y agresivo Niño, insistió en que, a pesar de que las tensiones se han recrudecido, pero vamos a salir de esta.
En la discusión sobre el agua, que es el frecuente motivo de controversia cuando de hablar de la industria extractiva se trata, dijo: “es un falso dilema escoger entre medio ambiente y desarrollo”.

El mensaje final que dejó la ministra es que “ser minero debe volver a ser un orgullo”.
