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“Son costosas políticamente”: ante miedos por reforma pensional de Petro, economistas se le ponen firme y plantean alternativas

“Tienen implicaciones de largo plazo. Es importante que la reforma este diseñada para durar en el tiempo”, señala el documento con la propuesta.


Economistas de la Universidad de los Andes le plantearon al presidente electo Gustavo Petro alternativas frente a la reforma pensional que haría en su administración. “Economistas de Los Andes proponen que el sistema de protección económica a la vejez transite progresivamente a un sistema en el que: los sistemas de asistencia social se integran en un pilar semi contributivo, donde los no pensionados reciben un subsidio complementado con las devoluciones de contribuciones para quienes contribuyeron pero no se lograron pensionar (incluyendo intereses); Colpensiones y las administradoras de fondos de pensiones coexistan en un pilar contributivo en el que todas las pensiones, excepto las mínimas, se calculan usando como base las contribuciones acumuladas de las personas (con intereses), de tal manera que estas contribuciones financien la pensión durante la jubilación (incluyendo un mecanismo de ajuste progresivo de la edad mínima de retiro para tener en cuenta el envejecimiento de la población); las estrategias de inversión de los fondos de pensiones maximizan el ahorro de las personas a la edad del retiro; existan instrumentos financieros para garantizar mejores pensiones en el sistema de ahorro individual”.

De acuerdo con los economistas del claustro, “la discusión de la necesidad de reformar el sistema pensional colombiano es un lugar común. Sin embargo, la reforma se sigue postergando. Mientras tanto, cada año de inacción implica que miles de adultos mayores continúan en vulnerabilidad a la pobreza: cerca de 26 % de los adultos mayores de 60 años viven en la pobreza en Colombia, por encima de países como Perú (21 %), Ecuador (23 %), Chile (5 %), y Brasil (5 %)”.

“Estas propuestas solo modifican las condiciones para quienes empiecen a construir ese ahorro al futuro, y aquellos que llevan menos tiempo en ese ejercicio. Por ello, la transición a este sistema sería de mediano plazo”, señalaron los economistas. En el capítulo donde proponen aumentar la protección económica a la vejez debe ser la prioridad de la reforma, los economistas plantearon: “Incrementar la cobertura del sistema contributivo requiere cambios en el mercado laboral (más contribución) y de capitales (más rendimientos). No obstante, incluso si se realizan mejoras en estos frentes y más personas acceden a una pensión contributiva en el futuro, esas mejoras no beneficiarán a las personas mayores que en la actualidad no reciben una pensión y se encuentran en situación de vulnerabilidad económica. Si se quiere proveer protección económica a los adultos mayores que actualmente no están pensionados, es necesario expandir los programas de asistencia social a través de un pilar solidario, primero aumentando la cobertura del sistema a más población vulnerable y luego aumentando el monto de las transferencias para esta población”.

En el apartado: “Eliminando las desigualdades entre pensionados y garantizando la estabilidad fiscal”, se plantea: “Para eliminar las desigualdades mencionadas entre los beneficios otorgados por el RPM (Régimen de Prima Media) y el RAIS (Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad) y mejorar la sostenibilidad financiera del sistema, proponemos que el RPM transite gradualmente hacia un sistema de reparto en que los contribuyentes tienen una ’cuenta nocional’ que registra su historial de contribuciones y reconoce un interés nocional(virtual) sobre ellos. Al igual que en el RAIS, el valor de la cuenta nocional al momento del retiro sirve como base para calcular el valor de la pensión, de tal manera que estas contribuciones financien la pensión durante la jubilación. Para los que no se pensionan, el valor de la cuenta nocional se convierte en una devolución de aportes con intereses. De esta manera se obtiene un sistema de reparto basado en solidaridad intergeneracional más sostenible (al eliminar los subsidios a las pensiones altas) y equitativo, en el que se eliminan las desigualdades existentes entre los beneficios que perciben los afiliados al RPM y al RAIS en el momento del retiro. Además, al reconocer intereses sobre las devoluciones de contribuciones en RPM, el sistema también ayuda a dar beneficios más altos en el pilar semi contributivo”.

“Las reformas pensionales son costosas políticamente y tienen implicaciones de largo plazo. Es importante que la reforma este diseñada para durar en el tiempo. Sin embargo, las reformas anteriores han dejado parámetros fijos que si bien pueden tener sentido en el momento en que se redactan las normas, son insuficientes ante los cambios demográficos”, señalaron los economistas. El documento con la propuesta íntegra se puede ver aquí.