Ante la escasez de generación hidroeléctrica, que suele darse en eventos climáticos como el Fenómeno de El Niño, son las térmicas las que salen a poner el salvavidas para evitar un apagón, sin embargo, en esta oportunidad han surgido inquietudes acerca de si están o no cumpliendo con la producción energética, de cara al advenimiento de la oleada seca que necesitará de su participación.
En días pasados, el propio presidente Abelardo De La Espriella hizo la petición de investigar a las térmicas, argumentando que podrían estar incumpliendo compromisos de entrega de energía en firme, pese a estar recibiendo el pago del llamado cargo por confiabilidad, componente de la fórmula de cobro de la energía que ha sido altamente polémico.
De esa manera, ahora, la Superintendencia de Industria y Comercio-SIC, confirma que decidió requerir a 9 generadoras térmicas, para recopilar y analizar la información pertinente que conduzca a establecer las circunstancias en las que se presenten incumplimientos en la entrega de energía al Sistema Interconectado Nacional.
Según la SIC, con el requerimiento también intentan identificar posibles situaciones que puedan comprometer el cumplimiento del régimen de protección de la libre competencia económica.
La entidad de vigilancia y control, que es timoneada por María Rocío Cortés, busca la manera de garantizar “la generación y entrega oportuna de energía eléctrica para el funcionamiento del mercado y el abastecimiento de la demanda energética nacional”.

Desde la vocería de la entidad agregan que “esta actuación cobra relevancia por la importancia de la generación y entrega oportuna de energía eléctrica para el funcionamiento del mercado y el abastecimiento de la demanda energética nacional”.
Recientemente, el gremio de generadoras térmicas, Andeg, también había hecho un pronunciamiento en relación con la regulación expedida por la CREG (Comisión de Regulación de Energía y Gas), que se refería a la meta de generación.
El gremio argumentó en ese momento que no se estaba reconociendo el costo variable real de los combustibles, por lo tanto, a las empresas les podría resultar más viable, desde el punto de vista económico, pagar sanciones por no cumplir los compromisos de energía en firme en vez de producir a pérdida.

Ya las térmicas habían alzado la mano para manifestar los problemas de liquidez y disponibilidad de recursos que estaban enfrentando, para adquirir combustibles (gas, carbón y líquidos), que son los que requieren para su actividad.
La situación, además, se les complica aún más, debido a la abultada deuda de la empresa Air-e, intervenida por el gobierno a través de la Superintendencia de Servicios Públicos.
