“Crecí rodeada de animales y con el sueño de ser médica veterinaria, pero acceder a la educación siempre fue complejo por la zona rural en la que vivía (vereda Minitas, La Unión, Antioquia); me demoraba una hora yendo al colegio caminando y otra hora volviendo a casa. Cuando me gradué de 11, estaba sin rumbo porque, aunque los sueños sobraban, los recursos eran limitados”, relató Alejandra Buitrago Osorio, beneficiaria de la Beca Transformando Realidades BBVA, Bancamía Y BBVA Colombia.

Buitrago, como gran parte de los jóvenes del país que finalizan el bachillerato, no tenía muchas alternativas para financiar su carrera, pero en 2020, dos años después de haberse graduado del colegio, a su padre le llegó una notificación sobre una beca que estaban otorgando Bancamía y BBVA Colombia.
“Al principio mis papás no creían que algo así fuera posible y me dijeron que no me ilusionara; no creían que algo tan bueno pudiese ser posible. Sin embargo, en el banco nos explicaron todo y me animé a participar con la fe intacta porque yo desde el principio dije: esta beca es mía”.
En diciembre de 2020, Alejandra recibió el beneficio y, a inicios de 2021, comenzó a estudiar la carrera de sus sueños: Medicina Veterinaria y Zootecnia en la Institución Universitaria Visión de las Américas, en Medellín, Antioquia.
Aunque tuvo que irse de su municipio y no le fue fácil familiarizarse con la ciudad, se adaptó, fue estudiante destacada académicamente, se graduó en febrero de este año y ya está ejerciendo.
Así como Alejandra, 161 jóvenes más en Colombia han sido beneficiarios de la Beca Transformando Realidades, un programa de la Fundación Microfinanzas BBVA, Bancamía y BBVA Colombia, que se ha ido expandiendo a países de América Latina como Perú, República Dominicana y, el próximo año, Panamá.
Seis nuevas becas
El pasado 14 de octubre de 2026, seis estudiantes de Cundinamarca, Antioquia, Putumayo, Boyacá y Bogotá recibieron un computador portátil por parte de SBS Seguros, una beca hasta por diez semestres en la universidad que elijan y un auxilio mensual de manutención.

Para aplicar, los aspirantes tuvieron que preparar un video de máximo 2,5 minutos contando la historia de la microempresa familiar, su evolución, la realidad socioeconómica del hogar, la carrera elegida y cómo aportará a su comunidad.
En esta edición se recibieron 526 postulaciones de microempresarios con hijos, atendidos por Bancamía en los 32 departamentos del país. Según datos de la entidad, de ellos, el 44 % se dedica al comercio, el 23 % a servicios, el 20 % al sector agropecuario y el 13 % a transformación.
La selección estuvo a cargo de la Corporación Universitaria Minuto de Dios (Uniminuto) y un jurado de las entidades organizadoras, que evaluaron las historias de los emprendedores y los proyectos académicos y profesionales de los aspirantes.
Una de las beneficiarias de la más reciente convocatoria es Yeraldin Ortiz Arango, de 19 años, quien, a pesar de haber sido madre durante su adolescencia y de haber pausado sus estudios por dos años tras graduarse del colegio en 2024, ha superado la frustración, los comentarios ajenos y las dificultades económicas.
Gracias a la beca, podrá estudiar mercadeo para fortalecer el taller de ornamentación de su padre y crear su propio negocio. “Mi pensado era buscar un trabajo para costear una universidad privada, pero esta bendición de la beca me abrió caminos para mejorar mi futuro y el de mi hijo”.
Otra historia es la de Ruby Esmeralda Niño Celis, una joven de 21 años, de Saboyá, Boyacá, quien es una apasionada por la enfermería profesional. Debido a la falta de recursos económicos, inicialmente se introdujo en el área de la salud cursando un técnico y, en un principio, dudaba en postularse y no esperaba obtener la beca.
“Con esta oportunidad, mi meta es crecer profesionalmente en el sector salud, ejercer y, en el futuro, apoyar económicamente a mis padres como agradecimiento por su apoyo”.
Otros beneficiarios fueron María Paula Galeano Castro, de Susa, Cundinamarca; María José Marulanda Jaramillo, de Andes, Antioquia; Daniel Steven Mendivelso Pinto, de Subachoque, Cundinamarca, y Karen Dayana Pineda, de Bogotá.
Detrás de cada uno de estos jóvenes hay una familia emprendedora que, con esfuerzo y perseverancia, ha trabajado para salir adelante y ofrecerles un mejor futuro a sus hijos.
“Con la Beca Transformando Realidades queremos que ese esfuerzo también se traduzca en una puerta a las oportunidades tanto para estos jóvenes como para sus familias y comunidades”, aseguró Gloria Couceiro, presidenta de BBVA en Colombia.
Mejores oportunidades
De acuerdo con Javier Flores, director general de la Fundación Microfinanzas BBVA, el programa busca llegar a los hijos de los microempresarios vulnerables —quienes ya son clientes de Bancamía— para garantizar que accedan a una educación de calidad, se conviertan en referentes dentro de sus familias y comunidades, y logren un cambio generacional importante. “En el 99 % de los casos, estos jóvenes se convierten en los primeros universitarios de sus familias”.
Flores destacó, además, las alianzas entre empresas para lograr que el acceso a la educación sea cada vez más universal. “El que las personas tengan igualdad de oportunidades a través de la educación es un derecho que debe estar garantizado en todas las constituciones, pero que realmente no se termina de cumplir en varios países. Por eso, ya hay muchas empresas que han visto que apostar por la educación es rentable a mediano y largo plazo para construir sociedades mejores, más justas y con mejores oportunidades para todos”.
Por su parte, Viviana Araque Mendoza, presidenta ejecutiva de Bancamía, aseguró que, como compañía financiera, creen que la formación de los hijos de sus clientes es necesaria para que “ese negocio o esa idea de negocio sea sostenible, pero también para que las familias tengan nuevos ingresos y nuevas perspectivas”.
