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La moda entra en una nueva era: ¿qué hacer con la ropa que ya no usamos?

En Falabella, la apuesta va más allá de reducir el impacto de su operación. La compañía busca prolongar la vida útil de las prendas mediante iniciativas de reutilización, reparación y reciclaje que buscan reducir los residuos textiles. Le contamos los detalles.

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18 de agosto de 2026 a las 12:31 p. m.
Falabella tiene a disposición de sus clientes el ecosistema de moda circular Taller F, con el que se puede extender la vida útil de prendas, calzado y accesorios.
Falabella tiene a disposición de sus clientes el ecosistema de moda circular Taller F, con el que se puede extender la vida útil de prendas, calzado y accesorios. Foto: Falabella / API

En un contexto en el que el consumidor busca ser cada vez más consciente respecto a lo que compra y usa, el sector retail pasó de ver la sostenibilidad como una opción de equilibrio a verla como una oportunidad estratégica. Por eso, el comercio minorista ha venido haciendo esfuerzos en temas como la economía circular, la reducción de desperdicios y la trazabilidad de la cadena de suministro.

Los estudiantes beneficiados por el Programa “Haciendo Escuela” de Falabella pertenecen al colegio José Asunción Silva de Bogotá, institución que hace parte de dicho programa, y fueron seleccionados a través de una evaluación de habilidades y teniendo en cuenta que estuvieran interesados en aprender sobre el mundo de la programación.
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Falabella es uno de los retailers que ha incorporado estas prácticas a su operación a través de su estrategia +Verde que integra sostenibilidad, economía circular y participación activa de clientes.

La compañía es el primer retail en el mundo en obtener la certificación ‘Basura Cero’ en categoría oro, otorgada por ICONTEC y Global Zero Waste, reconocimiento que recibió por tercer año consecutivo gracias a su gestión de residuos en Colombia. Según su Reporte de Sostenibilidad, la certificación cubre la totalidad de sus tiendas y su centro de distribución.

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Buzones de ropa de Falabella. Foto: Falabella / API

A esto se suman otros avances en materia ambiental. En infraestructura, la compañía dispone de certificación LEED en algunas de sus tiendas y en su centro de distribución en Cota; utiliza insumos con certificación FSC en bolsas y etiquetas, garantizando el origen responsable de los materiales. Además, recibió durante seis años consecutivos la certificación Carbono Neutro de ICONTEC y actualmente mantiene ese estado.

Falabella también ha logrado aprovechar más del 91 % de los residuos de su operación, una cifra que supera el promedio nacional, pues en Colombia se recicla cerca del 20 % de los residuos.

“El mayor cambio cultural fue dejar de ver la sostenibilidad como un conjunto de acciones aisladas para convertirla en un modelo de gestión integral, poniendo la economía circular en el corazón de la operación. A nivel operativo, el éxito radicó en integrar esta visión en las decisiones logísticas para evitar que los materiales terminen en rellenos sanitarios. Esto nos permitió recuperar más de 1.776 toneladas de residuos solo en 2025 y evitar la tala de 500.000 árboles”, explicó Cristina Botero, gerente de Asuntos Públicos, Comunicaciones y Sostenibilidad de Falabella Colombia.

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Cristina Botero, gerente de Asuntos Públicos, Comunicaciones y Sostenibilidad de Falabella Colombia. Foto: Falabella / API

Estrategias enfocadas en la experiencia del cliente

Según datos de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp), solo en Bogotá se desechan cerca de 147.000 toneladas de ropa al año, una cifra que impulsó a Falabella a crear iniciativas que cambien la forma en que se producen y consumen los productos.

A través de la estrategia +Verde, Falabella impulsa un modelo de economía circular que busca transformar los residuos textiles en valor ambiental y social.

Una de sus iniciativas son los Buzones de Ropa, desarrollados en alianza con la Corporación Minuto de Dios, que están disponibles en las tiendas a nivel nacional para que los clientes puedan dar una segunda vida a las prendas o reciclarlas para nuevos usos.

En 2025, los Buzones de Ropa instalados en las 25 tiendas Falabella del país permitieron recolectar más de 42.000 prendas, equivalentes a 25,4 toneladas de residuos textiles que evitaron llegar a rellenos sanitarios. Más de 4.000 clientes participaron activamente en este proceso.

Según datos de la compañía, el programa beneficia directamente a comunidades vulnerables en Bogotá, Soacha, Cúcuta, Cali, Medellín, Barranquilla, San Gil, Villavicencio, Lérida, Cartagena y Popayán. En 2025, el impacto alcanzó a más de 65.477 personas a través del ‘Banco de Ropa y Roperos’ de la Corporación Organización Minuto de Dios.

Botero reveló que, con los servicios de personalización y revitalización de prendas enfocados en prolongar el uso de los productos y promover una cultura de reutilización, también se ha trabajado en extender su vida útil mediante bordados, estampados y taches.

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Falabella impulsa nuevas formas de consumo a través de Etiqueta +Verde, que le permite a los clientes identificar productos que cumplen criterios específicos relacionados con materiales y atributos ambientales validados. Foto: Falabella / API

El cambio también ocurre en el momento de elegir qué comprar. Por eso, la empresa chilena impulsa nuevas formas de consumo a través de Etiqueta +Verde, que le permite a los clientes identificar productos que cumplen criterios específicos relacionados con materiales y atributos ambientales validados.

Actualmente, cerca del 30 % de las prendas comercializadas incorporan materiales como algodón orgánico o poliéster reciclado respaldados por certificaciones internacionales. También inciden directamente en la cadena de valor, promoviendo prácticas más responsables desde el diseño hasta la fabricación.

Para la compañía, esta estrategia de Marcas Conscientes demuestra que la eficiencia operacional, el crecimiento económico y la responsabilidad ambiental pueden y deben coexistir, trazando la ruta definitiva hacia el futuro del retail.

“Hoy en día, nos enorgullece contar con más de veinte certificaciones internacionales que respaldan las características sustentables de nuestras colecciones, entre las que se destacan estándares globales muy exigentes como el Global Recycled Standard y el Global Organic Textile Standard”, aseguró Botero.

Otra de las apuestas de la compañía es Taller F, el ecosistema de servicios de moda circular presente en Colombia, Chile y Perú, que ofrece servicios de reparación, personalización, renovación y limpieza especializada a los clientes. A través de este, se puede extender la vida útil de prendas, calzado y accesorios.

“Lo más interesante de esta gran apuesta es que hemos comprobado con resultados reales que la consciencia ambiental es, además, un excelente modelo de negocio. Hacer partícipe y empoderar al consumidor para que elija opciones más amigables con el planeta ha sido un éxito rotundo”, concluyó la gerente de Asuntos Públicos, Comunicaciones y Sostenibilidad de Falabella Colombia.