La telenovela Chepe Fortuna sigue siendo recordada como una de las producciones más queridas del Canal RCN. Estrenada en el año 2010, la historia de Chepe y Niña Cabrales conquistó a los televidentes con personajes llenos de humor, romance y situaciones que terminaron convirtiéndola en un referente de la televisión colombiana.

Aunque los protagonistas se llevaron buena parte de la atención, varios personajes secundarios también dejaron huella. Uno de ellos fue Venezuela, interpretada por la actriz cordobesa Omeris Arrieta, quien consiguió darle un toque particular a una villana que, pese a sus acciones, terminó ganándose el cariño del público.
Ahora, años después de la emisión de la novela, Arrieta recordó algunos detalles de su experiencia durante las grabaciones y sorprendió al contar que llegó a sentirse enamorada de uno de sus compañeros de set. Se trataba de Rafael Cardozo, actor que interpretó a Moisés Ovalle en la producción.
La confesión tiene un detalle particular: en la vida real, Cardozo era pareja sentimental de una amiga de Arrieta, mientras que la actriz estaba casada.

Según explicó, lo que sintió estuvo relacionado con la intensidad con la que asumió su personaje y con la necesidad de involucrarse emocionalmente en la historia para poder interpretarlo.
Arrieta contó que Venezuela (su personaje) exigía llevar las emociones al límite y que, para conseguir el resultado esperado frente a las cámaras, tuvo que asumir determinadas situaciones como si fueran reales. Esa entrega terminó generando una experiencia personal que, según sus palabras, no fue sencilla de manejar.
“Aunque yo sabía que en la vida real no podía hacer eso, porque estaba casada y porque mi mejor amiga es la esposa de Rafa. Yo le dije: ‘Hagámoslo porque nos toca’”, contó la actriz durante una conversación con la emisora Tropicana.

La intérprete también reconoció que aquella etapa fue complicada para ella, precisamente porque debía separar lo que ocurría dentro de la ficción de su vida fuera del set. Su compromiso con el personaje la llevó a involucrarse profundamente en la historia.
“Eso fue duro, difícil para mí”, comentó Arrieta al recordar aquel momento. Para la actriz, interpretar a Venezuela implicaba asumir una personalidad exagerada y llevar determinadas emociones hasta sus últimas consecuencias.
“Eso era lo que yo tenía que hacer, o creérmelo para hacerlo excelente, o definitivamente no”, señaló.
La anécdota permite conocer una faceta poco conocida de Chepe Fortuna y muestra hasta qué punto algunos actores pueden involucrarse emocionalmente con sus personajes.

En el caso de Arrieta, esa entrega terminó convirtiéndose en uno de los recuerdos más particulares de su paso por la producción, aunque la actriz dejó claro que existían límites marcados por su vida personal.
La historia volvió a llamar la atención por esa curiosa mezcla entre ficción y realidad que suele quedar detrás de las cámaras y que, en este caso, dejó una confesión inesperada años después.
