El comunicador y presentador del programa La Red, de Caracol Televisión, Carlos Vargas, habló abiertamente sobre los desafíos que enfrentó durante su juventud en torno a su orientación sexual, las tensiones que vivió en su núcleo familiar y el proceso de sanación que experimentó junto a sus padres con el paso de los años.

Las declaraciones se dieron durante una entrevista en el formato de pódcast de Sinceramente, Cris, conducido por la periodista Cristina Estupiñán.
Con más de una década al frente de uno de los espacios de entretenimiento más vistos durante las tardes de los fines de semana en Colombia, Vargas se ha consolidado como una de las figuras más reconocidas y espontáneas de la televisión nacional.
Sin embargo, en esta oportunidad, el periodista hizo un paréntesis en su habitual rol de entrevistador para abordar aspectos de su vida personal y el camino que debió recorrer antes de alcanzar la estabilidad y el reconocimiento público.
Durante el diálogo con Cristina Estupiñán, el comunicador revivió episodios de su adolescencia marcados por la discriminación social y la incomprensión. Según su relato, las manifestaciones de rechazo no solo provenían del entorno externo, sino también del ámbito cotidiano debido a su aspecto y a su corporalidad.
“A mí me rechazaban por ser afeminado, gordo… ¿Quién dijo que uno decide ser homosexual para que lo juzguen a machete y a puño? No, eso es mentira”, afirmó Vargas durante la entrevista.
Uno de los momentos centrales de la conversación giró en torno a la reacción inicial de su familia cuando se conoció su orientación sexual. Vargas recordó que su padre, en un primer momento, sugirió que debía abandonar la vivienda. Ante dicha postura, fue la intervención de su madre la que determinó su permanencia en la casa:
“Mi papá muy suave va diciendo: ‘Si usted va a ser así, se va de la casa’… Mi mamá me dijo: ‘Primero se va su papá antes que usted, porque usted no ha hecho nada malo’”, recordó el presentador, al señalar la profunda huella que dejó en él ese acto de apoyo materno.

El periodista también compartió que, durante varios años de su juventud, acudió a la oración con la esperanza de ser aceptado por sus padres, al punto de considerar postergar o renunciar a su vida sentimental para evitar fricciones familiares y darles tranquilidad.

No obstante, según relató el comunicador, el paso del tiempo, la madurez personal y el éxito en su carrera profesional transformaron la dinámica en su hogar. Antes del fallecimiento de su padre, Vargas tuvo la oportunidad de sostener una conversación decisiva que ayudó a sanar las heridas del pasado.
“Yo a mi papá me le arrodillé y le dije: ‘Papá, hasta el polvo de este apartamento es gracias a tu esfuerzo… mira lo feliz, lo completo y bendecido que soy gracias a ti y a mi mamá’. Y mi papá se puso a llorar ahí”, concluyó el periodista.
