Un tribunal de justicia en El Cairo dictó condena a muerte por ahorcamiento contra la reconocida presentadora y empresaria egipcia Sarah Khalifa, junto a otras 11 personas.

La decisión judicial está vinculada a una investigación por la presunta fabricación y comercialización de sustancias estupefacientes sintéticas en el país africano, en un proceso que ha generado amplia repercusión mediática regional.
El caso, que involucra a un total de 28 personas acusadas, tuvo su resolución judicial en agosto de 2025, aunque los detalles del fallo definitivo se hicieron públicos a través de los medios oficiales estatales a inicios de septiembre.
De acuerdo a los reportes del periódico estatalAl-Ahram, la presentadora y once personas más serán ahorcadas “por formar una banda criminal organizada especializada en la adquisición de materiales utilizados en la fabricación de estupefacientes, con la intención de traficarlos, y por posesión y portación de armas de fuego y municiones sin licencia”.
Dentro del mismo expediente, la justicia egipcia dictó cadena perpetua para nueve de los implicados y absolvió de todos los cargos a los siete restantes.
Khalifa, de 39 años, era una personalidad conocida en la televisión de su país tras haber conducido formatos enfocados en temas policiales, seguridad y orden público, entre los que destaca el programa Misión difícil, además del espacio De El Cairo.
Paralelo a su labor en los medios, figuraba como empresaria y dueña de una clínica de cirugía estética y tiene una compañía especializada en organización de eventos musicales.
Las investigaciones de las autoridades policiales y antinarcóticos sobre esta estructura comenzaron formalmente en abril de 2025, momento en el que se efectuó la detención de la comunicadora. Según los informes de las autoridades, la organización adquiría insumos químicos en el exterior para posteriormente procesar las sustancias en territorio egipcio.
Durante las diligencias de registro e inspecciones en la capital egipcia, las fuerzas de seguridad incautaron:
- Más de 750 kilogramos de drogas sintéticas y precursores químicos.
- Dos apartamentos acondicionados como laboratorios clandestinos de procesamiento y almacenamiento.
- Armamento de fuego y municiones no autorizadas en posesión de algunos de los implicados.

Desde el inicio del proceso penal, Sarah Khalifa rechazó de forma categórica los cargos imputados por el Ministerio Público. Durante las audiencias ante el juez, la presentadora afirmó no tener relación con las sustancias incautadas ni conocer a los demás integrantes de la supuesta red criminal.
Según reportó el diario estatal Akhbar al-Youm, en una de las sesiones celebradas en septiembre de 2025, Khalifa declaró ante el tribunal que nunca había tenido contacto con estupefacientes hasta el momento en que, según su testimonio, fue fotografiada junto al material incautado dentro de las instalaciones de la jefatura antinarcóticos tras su arresto.
