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Kanye West aseguró que no se iba a retractar sobre sus comentarios.
Kanye West aseguró que no se iba a retractar sobre sus comentarios. - Foto: Getty Images

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Kanye West: “Me gusta Hitler”, dice el rapero en pleno programa en vivo

El artista está cada vez más desatado con sus palabras y muchos atinan a decir que es un enfermo psiquiátrico.

Vuelve y juega la polémica de Kanye West con Adolfo Hitler, que ya se vuelve cada vez más cotidiana y preocupante, pues sus declaraciones suben de tono con cada intervención en público en las que no solo afirma sentirse identificado con el dictador Nazi, sino que defiende algunos principios del movimiento que generó el holocausto de la mitad del siglo XX.

Las últimas palabras alarmantes que dijo el exesposo de Kim Kardashian se escucharon en el programa en vivo de Alex Jones, en la estación de radio digital InfoWars, donde no solo mostró su afinidad con el pensamiento hitleriano, sino que defendió varias de las cosas que hizo uno de los hombres más perversos de la historia de la humanidad.

“Veo cosas buenas sobre Hitler... Todos los seres humanos tienen algo de valor que pusieron sobre la mesa, especialmente Hitler”, declaró West al aire con un atuendo completamente negro y una máscara que cubría todo su rostro, mostrando una actitud errática y un comportamiento inusual para una persona que está dando una entrevista en un medio de comunicación mundial.

Luego de estas declaraciones, el intérprete de Stronger aseguró que Hitler había inventado los micrófonos y las autopistas, dejando desconcertado al conductor del programa, quien no supo cómo controlar al cantante para que dejara de decir disparates. Cabe resaltar que Jones también es recordado por tener que pagar una multa de casi mil millones de dólares por sus mentiras sobre la masacre de Sandy Hook.

Para tratar de salvar la entrevista, el presentador empezó a condenar las acciones de los nazis denunciando las atrocidades que se han documentado a través de la historia, sin embargo, Kanye lo paró de frente y dijo: “Ellos también hicieron cosas buenas, vamos a dejar de insultar a los nazis”, para luego rematar antes de irse a una pausa comercial con la frase de la hecatombe: “me gusta Hitler”.

West lleva ya dos meses completos alardeando de sus comentarios antisemitas y arremetiendo contra la comunidad judía, la más afectada con el holocausto Nazi. Desde el inicio de la polémica, la mayoría de personas ha rechazado estas afirmaciones y esto desencadenó que muchas marcas que trabajaban con el rapero cancelaran sus contratos con él, como Balenciaga y Adidas, argumentando que ninguna está de acuerdo con discursos de odio.

Esto no ha servido de nada para el rapero, quien acaba de anunciar que será nuevamente candidato presidencial de las elecciones de Estados Unidos de 2024 y justo en este momento se encuentra haciendo una ronda de visitas muy cuestionables para ganar aliados con miras a la Casa Blanca, personas que están enmarcados en grupos extremistas radicales como Nick Fuentes, del grupo Cristiano fascista catalogado como misógino y antisemita.

Como si fuera poco, Kanye estuvo con Fuentes en el aeropuerto internacional de Miami, a donde llegaron para embarcarse en una caravana que terminaría en Mar-A-Lago, donde está el complejo hotelero de Donald Trump, quien estaría interesado en financiar y asesorar la nueva campaña de West, pues la venta de su ropa usada a 20 dólares cada prenda no cubre ni el 1% de los gastos que tendrá su carrera por la presidencia de Estados Unidos.

Todos estos detalles ensombrecen aún más el escenario para el rapero, quien acaba de divorciarse definitivamente de Kim Kardashian y a quien le tendrá que pagar mensualmente 200 mil dólares para la manutención de sus cuatro hijos: North, Saint, Chicago y Psalm, quienes vivirán con su madre. Además de eso, también tendrá que pagar la mitad de los gastos escolares de los pequeños, la mitad de la seguridad de ellos más lo que requiera el traslado de los mismos al domicilio del rapero cuando sea su turno de verlos.