Lorna Cepeda volvió a conmover a sus seguidores de las redes sociales, pues la actriz que le dio vida a Patricia Fernández en Yo soy Betty, la fea compartió una experiencia personal que marcó un antes y un después en su vida espiritual.
La información fue compartida a través del pódcast Charlas Divinas, un espacio en el que abrió su corazón y relató un encuentro inesperado con un sacerdote que terminó transformando su manera de verse a sí misma y su relación con Dios.
Según contó, todo ocurrió en un momento en el que llevaba años distanciada de la iglesia católica, por lo que quiso asistir a una eucaristía con el fin de confesar sus pecados y sentirse más cercana a Dios.

Al ver al sacerdote, sintió temor y prejuicio, pues llegó a pensar que sería juzgada por el hombre por el tiempo que había pasado sin confesarse o por las decisiones que había tomado a lo largo de su vida.
Sin embargo, lo que sucedió fue completamente distinto a lo que imaginaba. En lugar de cuestionarla, el sacerdote la sorprendió con palabras que jamás esperó escuchar. Le habló de la importancia de su carrera, de su talento y del valor que tenía su trabajo.

Cepeda confesó que quedó desconcertada, ya que nunca pensó que llegaría a recibir un reconocimiento a su trayectoria profesional. Incluso señaló que la voz del sacerdote parecía no corresponder con su apariencia física, como si algo más estuviera hablando a través de él.
Uno de los momentos más impactantes del relato fue cuando el sacerdote le aseguró que sus pecados no eran lo más importante y que, en lugar de centrarse en culparse a sí misma, necesitaba a alguien que la guiara en la comprensión de la palabra de Dios.
Fue entonces cuando Lorna le confesó que, recientemente, había estado aprendiendo sobre la Biblia en una iglesia cristiana, lo que fue bien recibido por el padre.
El sacerdote no solo validó ese proceso, sino que le hizo saber que iba por buen camino. Le habló de la necesidad de comenzar de nuevo, de replantear sus planes espirituales y de acercarse a Dios desde un lugar honesto y consciente. Sus palabras, lejos de imponer una religión, tenían como objetivo que encontrara la conexión espiritual como un camino personal.

En la conversación, Lorna Cepeda recordó ese momento como una experiencia reveladora, una conversación que le devolvió la calma y le confirmó que la espiritualidad también puede construirse desde el amor, la comprensión y el respeto.
