En la tarde del martes 28 de julio, se confirmó la muerte de Plinio Apuleyo, uno de los periodistas y escritores más importantes del país.
La noticia fue confirmada por el expresidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez, quien se manifestó a través de su cuenta oficial de X y publicó sentidas palabras tras la partida de la importante figura.
Murió Plinio Apuleyo Mendoza, un ser excepcional, el periodista, el escritor, el humanista, el liberal, el crítico, el soldado de la democracia, el defensor de los soldados. Soy deudor de su apoyo de tantas horas. Patricia, hermanas, familia estimada, siempre gracias
— Álvaro Uribe Vélez (@AlvaroUribeVel) July 28, 2026
“Murió Plinio Apuleyo Mendoza, un ser excepcional, el periodista, el escritor, el humanista, el liberal, el crítico, el soldado de la democracia, el defensor de los soldados”, escribió.
Por otro lado, les envió condolencias a sus familiares: “Soy deudor de su apoyo de tantas horas. Patricia, hermanas, familia estimada, siempre gracias”.

¿Cómo fue la carrera de Plinio Apuleyo?
A lo largo de su trayectoria se destacó por su labor periodística, su producción literaria y su participación en el debate político de América Latina.
Fue reconocido por su trabajo como corresponsal internacional, así como por sus novelas y ensayos centrados en la realidad social del país.
También es ampliamente conocido por su amistad con Gabriel García Márquez, con quien escribió El olor de la guayaba, un libro de conversaciones en el que el Nobel colombiano reflexiona sobre su vida, su obra y su proceso creativo.
Entre sus publicaciones más influyentes se encuentra Manual del perfecto idiota latinoamericano, escrito en colaboración con Carlos Alberto Montaner y Álvaro Vargas Llosa.
En esta obra, los autores presentan una crítica a determinadas corrientes políticas e ideas que, según su análisis, han influido en el desarrollo de América Latina.

Además de su labor como escritor y periodista, Plinio Apuleyo Mendoza desempeñó cargos diplomáticos y fue columnista en diversos medios de comunicación. Entre los años 1982 y 1983 estuvo a cargo de la dirección de SEMANA.
Sus posturas políticas, generalmente asociadas al pensamiento liberal, generaron controversia y lo convirtieron en una de las voces más importantes del debate político en Colombia y Latinoamérica.
