La historia de David Molina, periodista de Noticias Caracol, sorprendió a sus seguidores luego de revelar el grave accidente que sufrió en el mes de marzo de 2025 y que estuvo a punto de dejarlo sin movilidad. El comunicador, reconocido por su trabajo en la sección de entretenimiento y cultura, recordó uno de los episodios más difíciles de su vida durante una entrevista con el programa La Red.

Lo que parecía una tranquila escapada de fin de semana terminó convirtiéndose en una emergencia que cambió por completo su rutina y la de su pareja, Carolina Naranjo.
Todo ocurrió cuando Carolina tenía que presentar un evento en Ricaurte, Cundinamarca, y David decidió acompañarla. Como la actividad se alargó más de lo previsto, ambos buscaron un lugar para pasar la noche. Mientras conversaban cerca de una piscina, escucharon un ruido extraño que inicialmente no les permitió imaginar la gravedad de lo que estaba por suceder.
“No llevábamos ni 20 minutos hablando y entonces empieza a sonar como si estuvieran golpeando una puerta de madera”, recordó Carolina al relatar aquellos angustiosos momentos.
La pareja intentó descubrir de dónde provenía el sonido utilizando la linterna de un celular, pero segundos después una palmera cayó directamente sobre ellos. Carolina terminó dentro de la piscina, mientras David quedó atrapado debajo del árbol, sufriendo lesiones de gravedad extrema.
El periodista recordó una imagen que lo marcó durante la emergencia: “Recuerdo mucho que tenía el pelo muy mojado; después entendí que era el charco de sangre de la fractura que tuve en el cráneo”.
Luego de ser trasladado a un centro médico, el periodista recibió un diagnóstico preocupante. Los especialistas encontraron siete fracturas vertebrales y una hemorragia cerebral, lesiones que comprometían seriamente su recuperación y que podían dejarle secuelas permanentes.
Entre los pronósticos que recibió durante su hospitalización, hubo uno especialmente difícil de asimilar: “Posiblemente nunca vuelvas a caminar, posiblemente esté perdiendo su capacidad neurológica”, recordó sobre las palabras de los médicos.
Aunque podía mover los pies, tenía dificultades para movilizar la parte superior del cuerpo. Por esa razón, tuvo que someterse a una cirugía para reemplazar las vértebras cervicales C6 y C7, que resultaron ser las más afectadas por el impacto.
Después de la cirugía, comenzó un proceso de recuperación que se extendió durante siete meses. En ese periodo utilizó un corsé especial para mantener inmovilizadas la cabeza y parte del torso, mientras avanzaba en su rehabilitación.
Pese a los pronósticos iniciales, David logró recuperar su movilidad y continuar con su carrera profesional. Su experiencia se convirtió en un recordatorio de la fragilidad de la vida y de la importancia de la recuperación después de una situación extrema.
