En el norte de Bogotá, sobre la carrera séptima, se levanta una torre de 12 pisos donde convivirán oficinas, locales comerciales y apartamentos. Se trata de Artié 84, el más reciente proyecto de Arquitectura y Concreto en el barrio La Cabrera, que anticipa una transformación que ya se vive en las grandes capitales latinoamericanas: el uso mixto como nueva forma de habitar la ciudad.
El edificio reparte sus niveles en tres usos. El primer piso alberga locales comerciales; los cuatro siguientes, alrededor de 7.000 metros cuadrados de oficinas; y del séptimo nivel al duodécimo, 88 apartamentos entre 50 y 120 metros cuadrados. Beatriz Helena Laverde, gerente regional de Arquitectura y Concreto, explica que el diseño contempla accesos independientes para cada perfil de usuario: “Nunca vas a tener un cruce de los residentes o visitantes de la vivienda con los usuarios de las oficinas”, precisó.
Detrás de esa convivencia hay un cambio de fondo. Según la gerente, “el comprador de vivienda ya cambió su pregunta básica del dónde vivir al cómo vivir”, así que si bien es cierto que la ubicación sigue importando, también lo es que ahora compite con la manera en que cada proyecto organiza el tiempo libre, el trabajo y la vida social de quienes lo habitan.

Esa lógica llevó a la constructora a elegir el sector de La Cabrera, que concentra centros comerciales como Andino, El Retiro y Atlantis, espacios culturales como la Calle de los Anticuarios y múltiples zonas verdes. Además, tiene conexión directa con la zona T, la calle 93 y la zona G. Ubicar aquí un proyecto de uso mixto acerca a los futuros residentes a buena parte de la dinámica comercial y cultural de Bogotá sin depender exclusivamente del automóvil.
A cargo del arquitecto Gabriel Cure, el edificio fue diseñado para aprovecha la luz de la mañana por un costado y el calor de la tarde por el otro, mientras un sistema de perfiles y vidrios marca el carácter de la fachada. “Si tú pasas por la séptima ahorita y ves la torre levantada, ya se ve bastante imponente sin haber montado la fachada con su ventanería”, cuenta Laverde.
Esa misma atención al detalle se traslada al interior: dentro de los apartamentos, el proyecto apuesta por acabados en madera, pisos, cielo raso, iluminación y mesones seleccionados para sostener un estándar premium; mientras que las zonas comunes incluyen jacuzzi garden, summer kitchen & BBQ, coworking, sky training y lounge bar, pensadas para responder a necesidades que antes obligaban a salir del edificio como ejercitarse, trabajar, socializar o descansar.

Quienes terminan ocupando estos espacios no responden a un solo perfil: el público al que le apunta Arquitectura y Concreto para Artié 84 incluye inversionistas en segunda vivienda o renta corta; compradores que buscan instalarse de forma permanente en un entorno conectado y empresas que privilegian la cercanía con el centro financiero y comercial del norte de la ciudad.
Para la constructora, esa mezcla de usuarios prueba que el proyecto cumple con el propósito de reforzar la idea de una ciudad de 15 minutos, donde vivienda, trabajo y comercio queden a una distancia caminable.
La estructura del edificio ya está terminada y se avanza en el montaje de la fachada. En paralelo, la constructora culmina la comercialización de oficinas y de los últimos apartamentos disponibles, ya que las primeras entregas están previstas para finales de este año y el primer semestre del próximo.
*Contenido elaborado con el apoyo de Arquitectura y Concreto
