Hace apenas dos años Chery era una marca más entre decenas de opciones en Colombia, sin peso real en las cifras de ventas. Hoy ocupa el tercer lugar del país en matrículas de vehículos eléctricos, con un crecimiento superior al 2.000% frente al mismo periodo del 2025, según cifras de la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible (ANDEMOS).
El salto llega en medio de un mercado que también se mueve rápido: entre enero y junio se vendieron más de 24.000 vehículos eléctricos en el país. Dentro de ese universo, el iCAR 03 —presentado como un vehículo que combina diseño, capacidad de carga y tecnología de asistencia con una experiencia de manejo distinta a la de sus competidores— se ubicó como el quinto modelo eléctrico más vendido de Colombia y fue el que más empujó a Chery hacia el podio.
Pero el iCAR 03 no fue el único protagonista del semestre. La Chery E5 ni siquiera había salido a la venta cuando ya generaba fila, tanta que en las primeras cinco horas de la preventa no quedó ni una sola de las 200 unidades ofertadas, y para el cierre del día las reservas ya sumaban 700, un ritmo que la compañía cataloga entre los estrenos con mayor demanda que ha visto recientemente el segmento eléctrico colombiano.
“Este resultado refleja la confianza que los colombianos han depositado en nuestra propuesta de movilidad y demuestra que existe un mercado cada vez más preparado para adoptar este tipo de tecnologías. Nuestro compromiso es seguir ofreciendo vehículos con altos estándares de calidad, tecnología y respaldo para acompañar esta transformación del mercado colombiano”, afirmó David Huertas, director comercial de Chery Colombia.
Mantener esa confianza —y ese ritmo de ventas— exige más que un buen modelo: la automotriz llegó con precios de entrada más bajos y con inventario disponible cuando otras marcas apenas empezaban a importar; construyó una red de puntos de venta en distintas regiones, no solo en las ciudades grandes, y respaldó todo con garantías extendidas y técnicos entrenados en las tecnologías nuevas.
Lo que falta es resolver la carga, y por eso la marca trabaja en levantar puntos de recarga de media y alta velocidad en distintas ciudades del país, sumados a cargadores propios en sus sedes y acompañamiento a quienes quieran instalar un punto en casa o en el trabajo.
Más allá del mercado local
El repunte colombiano no es un caso aislado: el Grupo Chery vendió 1.357.533 vehículos en todo el mundo durante el primer semestre de 2026, un 7,7% más que en 2025. De estas ventas, 475.238 correspondieron a vehículos de nuevas energías. Asimismo, en exportaciones la marca llegó a 943.817 unidades, un volumen que ningún otro fabricante automotriz chino había alcanzado en la primera mitad de un año.
Detrás de esas cifras hay algo más que una buena racha comercial, un respaldo técnico que empieza a acumularse a favor de los eléctricos: un nuevo estudio del Massachusetts Institute of Technology (MIT) publicado en mayo de 2026, centrado en Estados Unidos, encontró que este tipo de vehículos reducen emisiones entre 40% y 60% frente a los de combustión y que sus costos de propiedad ya son competitivos en la mayoría de los casos, incluso sin incentivos tributarios. Claro está, las condiciones de este mercado difieren de las colombianas, aunque la tendencia de fondo —una brecha que se cierra entre motor eléctrico y motor de combustión— asoma en cualquier geografía donde las ventas empiezan a moverse como lo hacen hoy las de Chery.
*Contenido elaborado con el apoyo de Grupo Vardí
