Harinera del Valle ratifica su compromiso de hacer compatible el crecimiento empresarial con el cuidado de sus colaboradores. Por 79 años han liderado proyectos pioneros como Amasando Futuro, un programa de capacitación que transforma vidas a través del arte de la panadería y que ya formó a más de 300 personas, entre mujeres, hombres, comunidad LGBTIQ+ y personas en condición de discapacidad.
¿Qué significa para ustedes obtener este reconocimiento?
Giovanna Erazo: Es un profundo orgullo y una gran responsabilidad, porque valida que Harinera del Valle ha hecho las cosas bien y nos compromete a seguir mejorando frente a nuestros propios estándares. En reputación, reconoce que la compañía gestiona, ejecuta y permite que sea medida y auditada la sostenibilidad, lo que genera confianza real. Es un diferenciador estratégico que nos prepara para competir en los mercados. Quienes eligen marcas como Haz de Oros, La Muñeca, Conzazoni, Bucatti, Premier, Oleocali, entre otras, saben que eligen productos de una empresa comprometida con la sostenibilidad.
¿Cuáles fueron las decisiones clave para obtener el certificado?
G.E.: Es el reflejo de decisiones coherentes y sostenidas en el tiempo. Primero la gobernanza con rigor: la sostenibilidad nos ha acompañado a lo largo de nuestra historia y tiene espacio en el Comité Directivo. En segundo lugar, medir para gestionar. Hemos desarrollado sistemas robustos para medir huella de carbono, agua, residuos, empaques, equidad, ética, buen gobierno corporativo, nivel de compromiso, el ambiente laboral y la experiencia de nuestros colaboradores, clientes y proveedores. Finalmente, invertir. Modernizamos plantas, rediseñamos empaques, le apostamos a energías limpias, trabajamos con comunidades. Este camino ha requerido tiempo, recursos, disciplina y un alto sentido de compromiso, pero ha sido clave para alcanzar estándares de clase mundial.
¿Cómo lograr que estos tres pilares no se queden en discurso?
G.E.: Somos una empresa conectada con las personas y los territorios donde operamos. Esa cercanía nos ha llevado a tomar decisiones con visión de largo plazo, buscando equilibrio entre crecimiento, bienestar y cuidado del entorno. Nuestra diferencia está en el compromiso genuino y las acciones que respaldan las promesas, que van desde la implementación de prácticas responsables en la cadena de valor (inversión en tecnologías limpias, uso eficiente de los recursos naturales y formación constante de los colaboradores), hasta certificaciones como el Sello Oro en Sostenibilidad, que valida que el discurso se traduzca en métricas auditables.
¿De qué manera miden el impacto real de sus programas de sostenibilidad?
G.E.: Todo tiene KPI, meta anual y responsable. Medimos toneladas de CO2 reducidas, metros cúbicos de agua ahorrados; porcentaje de residuos aprovechados, de empaques reciclables, de mujeres en cargos de liderazgo, etc.
La sostenibilidad tiene un peso muy grande en sus decisiones...
G.E.: Exacto, es la estrategia que garantiza que sigamos presentes en la mesa de los hogares colombianos por 79 años más.
*Contenido elaborado con el apoyo de la Harinera del Valle.
