En 1959, Miguel de Germán-Ribón y Valenzuela abrió en el centro de Bogotá la primera Floristería Don Eloy. Nadie sabía entonces que esa pequeña tienda de flores de jardín se convertiría, seis décadas después, en uno de los referentes más sofisticados de la floricultura colombiana. Hoy, Rosas Don Eloy opera diez boutiques en Bogotá, Medellín, Cali y Chía, y proyecta un crecimiento del 15 por ciento para 2026.
La temporada de Día de la Madre es, sin lugar a dudas, la fecha más importante del año para la marca: representa cerca del 16 por ciento de sus ventas anuales y genera más de 230 empleos indirectos para garantizar una operación impecable. Para este 2026, la empresa dispone de 120.000 tallos de rosas en una amplia paleta que va desde los tonos más delicados como fucsias, rosados en texturas aterciopeladas, a los más profundos como rojo, salmón y morados, listos para convertirse en composiciones que, según la marca, son “gestos de emoción y significado”.
Bajo el concepto ‘Mamá, refugio del alma’, la campaña de 2026 busca construir un lenguaje de amor más amplio. La colección incorpora piezas con intervención artesanal en cestería y cerámica, inspiradas en las texturas, colores y formas de los árboles colombianos al evocar “el infinito sostén de vida que es mamá”, afirman en la florería. Las ilustraciones de la artista vallecaucana Brenda Espinoza evocan esta fecha en su edición especial.

El portafolio de temporada se complementa con una alianza ideal: chocolates Don Eloy by Serge Thiry, bombones con sabores del bosque, nuez moscada, tres pimientos y pistacho. Y Loto del Sur ha creado la vela Rosa Verbena, una composición aromática que, acompañada de cerillos de diseño exclusivo, transforma el ritual de encender una vela en un instante para habitar el amor. Piezas que solo se encuentran en las tiendas físicas y canales digitales de la marca.
En cuanto a sus canales de venta, Don Eloy mantiene hoy un equilibrio con el 60 por ciento de sus ventas en tiendas físicas y el 40 por ciento restante a través de canales digitales como página web, redes sociales y WhatsApp, una cifra que crece de forma sostenida y que refleja cómo la marca ha logrado trasladar su experiencia sensorial a la pantalla sin perder su esencia de boutique. Para esta temporada, la invitación se centra en honrar a mamá desde un gesto cargado de arte, colores, aromas y cultura colombiana.