A pesar de ser la esposa de una de las figuras más influyentes de la diplomacia mundial, Jeanette Dousdebes Rubio ha mantenido durante años un perfil discreto. Sin embargo, se ha robado algunas miradas en la visita de la delegación del gobierno Trump a territorio colombiano, pues es la artífice de que la familia Rubio y nuestro país tengan una conexión especial.

Jeanette Dousdebes es hija de María Elena Giraldo y Luis Ernesto Dousdebes, quienes nacieron en Colombia. Ambos emigraron a Estados Unidos cuando eran jóvenes, se conocieron en su nuevo país y después de casarse tuvieron a Jeanette y a su hermana Adriana. Tras la separación de sus padres, las dos jóvenes crecieron junto a su madre y su padrastro, quien era de origen cubano (igual que Marco Rubio).
Los antecedentes de la familia Dousdebes se remontan a comienzos del siglo XIX, cuando algunos de sus antepasados llegaron desde Francia a Colombia en 1814 para apoyar al libertador Simón Bolívar, de hecho, el primer militar de la familia fue secretario de Francisco de Paula Santander, y otro de los hombres de la familia participó en la Guerra de los Mil Días.
Una joven introvertida
Antes de convertirse en esposa del secretario de Estado, fue animadora de los Miami Dolphins junto a su hermana. Su paso por el equipo duró aproximadamente un año. Entrenaba cuatro veces por semana y debía seguir un estricto régimen para mantenerse en forma. Una excompañera la describió como una mujer muy introvertida, lo cual la distanciaba de la mayoría de las integrantes del grupo. Estudió en el Miami Dade College mientras trabajaba como cajera de banco.
Con Marco Rubio se conoció muy joven, cuando él tenía 19 y ella 17. Pronto empezaron a escribir su historia de amor, sin embargo, como él estudiaba en la Universidad de Florida, a varias horas de Miami, durante los primeros años de la relación mantuvieron la comunicación a través de cartas.

La pareja se comprometió en Nueva York, en el Empire State Building, durante el día de San Valentín, y contrajo matrimonio en 1998 en la iglesia Little Flower de Coral Gables, Florida. Son padres de cuatro hijos: Amanda, Daniella, Anthony y Dominic.
La historia con su primera hija fue peculiar, porque Jeanette había empezado sus estudios de Diseño de Moda en el International Fine Arts College, pero no los terminó porque le dio prioridad a su faceta de madre.
A pesar del ascenso político de Rubio, Jeanette Dousdebes ha preferido permanecer lejos del centro de la escena. Ha acompañado a su esposo en momentos importantes de su carrera, pero su presencia pública ha sido mesurada y su impacto ha estado enfocado en otras causas.
Su trabajo filantrópico
La labor de Jeanette Dousdebes también se ha desarrollado en torno a las comunidades. Es fundadora y presidenta de JDR Consulting, una firma que trabaja con la Braman Family Charitable Foundation en la evaluación de solicitudes de subvenciones.
Además, forma parte de Kristi’s House, organización dedicada a la protección infantil y a la lucha contra el abuso y el tráfico de menores. Desde 2020 también integra el consejo estatal contra el tráfico humano y forma parte de la junta directiva de Agape Network, organización enfocada en la atención integral de la salud.
Su experiencia en estas causas la llevó a formar parte del Consejo Estatal sobre la Trata de Personas de Florida (Florida’s Statewide Council on Human Trafficking), donde colabora en el desarrollo de políticas públicas y estrategias para combatir este delito y proteger a las víctimas.

Otro de los pilares de su vida es la fe. Fue criada en una familia católica tradicional, pero su credo lo ejerce actualmente en una congregación cristiana. Ha participado activamente en una iglesia local e incluso ha ofrecido clases de estudio bíblico en su casa.
Con esta trayectoria, Jeanette Dousdebes se ha convertido en una fuerza tras bambalinas para sostener el ánimo de la mano derecha de Donald Trump y de quien se proyecta como el favorito de los republicanos para continuar en la presidencia de Estados Unidos en 2028.
