Bogotá vivió este lunes 7 de septiembre una jornada en la que la experiencia empresarial se encontró con la academia. Mario Hernández, fundador de la marca colombiana que lleva su nombre, recibió el título de Doctor Honoris Causa en Administración de Empresas de la Corporación Universitaria Taller Cinco, en reconocimiento a una trayectoria construida desde el trabajo, la persistencia y el conocimiento adquirido fuera de las aulas.
La ceremonia se realizó en el Club El Nogal, en el marco del foro Mentes que Transforman 2026: Liderazgo, diseño e innovación para el futuro empresarial, organizado por el Programa de Administración de Empresas con énfasis en Industrias Creativas de Taller Cinco.

Uno de los momentos más significativos de la ceremonia ocurrió cuando el reconocimiento fue entregado a Hernández por su hija, la diseñadora María Fernanda Hernández. El gesto familiar acompañó una distinción que, precisamente, buscó reivindicar otra manera de entender la formación y el conocimiento: aquella que también se construye a través de décadas de oficio, errores, decisiones empresariales y aprendizaje permanente.


Al recibir el título, Mario Hernández recordó que su camino empresarial había comenzado lejos de las universidades. “Yo que nunca pisé una universidad pues esto es un premio a la constancia. Llevo trabajando 74 años, trabajando por el país, haciendo el bien”.
La frase resumió el sentido que el empresario le dio al reconocimiento. Para Hernández, el doctorado no representó únicamente un título académico, sino una valoración a una vida dedicada al trabajo y a la construcción empresarial.

También destacó el vínculo con la institución que le concedió la distinción. “Es muy importante recibir esto de manos de Taller Cinco que cumple 50 años”.
La Corporación Universitaria Taller Cinco señaló que el Honoris Causa constituía su máxima distinción y que, en el caso de Hernández, buscaba reconocer una trayectoria que había contribuido a transformar la industria marroquinera colombiana y a posicionar el diseño y la manufactura nacional.
Víctor Hugo Villamizar, director de Proyección Social de Taller Cinco, explicó que el reconocimiento estaba relacionado con la manera en que Hernández había entendido el diseño y la creatividad como herramientas para construir empresa. “Con este Honoris Causa reconocemos a un hombre que entendió, mucho antes que muchos, que el diseño y la creatividad son motores de desarrollo”.
“En este mundo uno viene con algo para hacer”

Durante la ceremonia, Hernández también reflexionó sobre los factores que, desde su perspectiva, habían influido en su vida y en su trayectoria. “En este mundo uno viene con algo para hacer. Depende de los papás, de la educación, de muchas cosas. Se necesita de todo un poquito y mi Dios en eso fue muy sabio”.
Las palabras del emoresario conectó su experiencia personal con una idea que estuvo presente durante el evento: el liderazgo empresarial no siempre había surgido de una formación académica tradicional. En algunos casos, había sido el resultado de una combinación de circunstancias, educación, disciplina, intuición y capacidad para aprender de los errores.

La entrega del Doctorado Honoris Causa dejó una imagen que resume buena parte de la historia empresarial de Mario Hernández: un hombre que reconoció haber aprendido trabajando y que recibió un título universitario después de décadas de construir empresa sin haber pasado por una universidad.
Desde esa perspectiva, las palabras pronunciadas por Hernández durante la ceremonia adquirieron especial relevancia. Su mensaje no estuvo centrado en el título recibido, sino en el camino recorrido para llegar hasta allí. “Esto es un premio a la constancia”, aseguró en la ceremonia.
