El apellido Montoya está ligado a los motores, la adrenalina y los triunfos. Durante buena parte de su vida, Paulina estuvo involucrada en la frenética vida del automovilismo. Y cómo no, si es la hija de Juan Pablo Montoya, la figura más importante de este deporte en Colombia, a quien acompañó por diferentes escenarios del deporte motor, principalmente en los Estados Unidos. Sin embargo, su relación con las pistas no comenzó precisamente como una pasión.
La joven creció viviendo de primera mano la emoción de las carreras, viajando constantemente y siguiendo de cerca la trayectoria de su padre en competencias como la IndyCar y la NASCAR, además del nacimiento y maduración del proyecto deportivo de su hermano Sebastián.
De hecho, Paulina ha contado que las primeras competencias de karting del sucesor de Juan Pablo en el volante no eran sus planes favoritos. En el programa MontoyAS explicó que aquellas carreras se realizaban en lugares apartados y que para ella, siendo niña, podían resultar bastante aburridas. Su percepción comenzó a cambiar cuando Sebastián avanzó hacia categorías superiores y empezó a competir en circuitos que también forman parte del calendario de la Fórmula 1.
Fue entonces cuando se enamoró de este deporte, aunque entendía que su pasión y su proyección profesional tendrían que construirse lejos del cockpit. En vez de pensar en la telemetría, los neumáticos o las estrategias de carrera, comenzó a interesarse por todo lo que ocurre alrededor de los monoplazas: el movimiento del paddock, la organización de los grandes premios y la experiencia que reciben las personalidades que llegan a estos eventos.

Su figura en las carreras
A sus 19 años, Paulina trabaja en la gestión de experiencias de hospitalidad dentro de la Fórmula 1. Su labor está relacionada con la atención y organización de las experiencias destinadas a patrocinadores, invitados y personalidades durante los grandes premios. Adicionalmente, acompaña al equipo de Prema, donde corre su hermano en la Fórmula 2.
A lo largo de la temporada de F1 y F2, Paulina ha mostrado sus actividades en diferentes escenarios del calendario. Por ejemplo, estuvo presente en Miami, Bélgica, Mónaco, Hungría e Italia.
En el reciente Gran Premio de Italia, Paulina compartió en sus redes sociales algunos momentos en Monza, en donde se robó las miradas durante la previa de la carrera, pues en varias oportunidades la producción de la categoría se encargó de mostrarla en pantalla.
Este circuito también tiene un valor simbólico para la familia, porque fue el escenario donde Juan Pablo consiguió su primera victoria en la Fórmula 1 en el año 2001.
Paulina también ha participado en eventos de la Fórmula E (la categoría principal de autos completamente eléctricos) de la mano del equipo Penske, que está manejado por Roger Penske, uno de los hombres más influyentes del automovilismo estadounidense y con el que Juan Pablo tuvo muy buena relación en su paso por la IndyCar.
