Muchos bogotanos todavía recuerdan aquella mañana del 10 de abril de 2010, en la que el sonido habitual de buses, taxis y vendedores ambulantes fue reemplazado por el rugido de un motor V10. Durante unas pocas horas, la capital colombiana se acercó a ciudades como Mónaco, Marina Bay o Valencia, que a principios de esa década eran las únicas ciudades con un circuito urbano.

El evento quedó grabado en la memoria de miles de aficionados que se pararon en la carrera Séptima para contemplar el paso del Red Bull R6, en lo que fue un evento irrepetible hasta la fecha en nuestro país. Y aunque no se trató de una competencia oficial ni de una carrera puntuable para el campeonato mundial, sí fue la primera y única vez que un auténtico Fórmula 1 recorrió las calles de Bogotá.
Detrás del volante estuvo David Coulthard, uno de los pilotos más reconocidos de la Fórmula 1 moderna. El escocés, de amplia trayectoria en la categoría, fue subcampeón mundial en 2001 y estuvo, como piloto activo durante 14 temporadas, compitiendo para equipos como Williams, McLaren y Red Bull Racing. A lo largo de su carrera consiguió 13 victorias en Grandes Premios y se convirtió en una de las figuras más populares del automovilismo británico al inicio del siglo.

La presencia de Coulthard generó especial expectativa porque era una de las figuras más reconocibles de la categoría en aquel momento. Antes de la exhibición, reconoció que pilotar un Fórmula 1 a la altitud de Bogotá representaba un desafío inusual, debido a que siempre pilotó en escenarios no mayores a 1.500 m. s. n. m. Aun así, aseguró el objetivo de ofrecer un gran espectáculo para el público colombiano.
La logística también fue compleja. El vehículo llegó por partes desde Canadá, pasó por Cartagena y posteriormente fue trasladado a Bogotá, donde un equipo de ingenieros y mecánicos trabajó en su ensamblaje y adaptación a las condiciones de la ciudad. Antes de la exhibición principal, el monoplaza realizó pruebas en el Autódromo de Tocancipá.
La escudería austríaca, que ese año bordó su primer título en el mundial de F1 de la mano de un joven Sebastian Vettel, llevó uno de sus primeros ‘clásicos’ para realizar una demostración en un trazado de aproximadamente 1,2 kilómetros entre la Plaza de Bolívar y el sector de la calle 18.
🏎️🚍 Sí, esto pasó en Bogotá… un Fórmula 1 de Red Bull junto a un TransMi 👀🔥
— TransMilenio (@TransMilenio) June 4, 2026
Ese día entendimos que TransMi también tenía alas 😎⚡
Velocidad, adrenalina y dos máquinas icónicas recorriendo la ciudad 🏙️🏁
Un recuerdo que quedó grabado en la historia de estos 25 años moviendo… pic.twitter.com/wh5s5YkEkt
Una de las fotos más icónicas del día fue una que se le tomó al RB6, de pequeño tamaño y despampanante velocidad, al lado de un articulado de TransMilenio, más robusto y tosco que su compañero de escena.
