En esta onda expansiva de arte que concilia memoria e identidad cultural, municipios como Pachuca de Soto, Mixquiahuala, Tizayuca, Huejutla de Reyes, Zimapán, Ixmiquilpán, Zacualtipán, Mineral de la Reforma, Huasca de campo y Zapotlán, entre otros, han aprovechado la creación de murales a gran escala para revitalizar los espacios públicos, combatir el deterioro urbano y recuperar los imaginarios colectivos del estado de Hidalgo.
Basta echar un vistazo sobre los circuitos de murales en los barrios y localidades de varios municipios para sentir la alegría de peatones y vecindarios que perciben este “boom” de arte público como un nuevo latido para los habitantes de estos poblados que ahora disfrutan del sugestivo paisaje visual.
La pujante y reciente biografía muralista de estos municipios tuvo su punto de partida en 2014, con la celebración del Festival Internacional de la Imagen (FINI), organizado por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), en el que se reunieron 56 artistas de 11 países para intervenir espacios universitarios y urbanos.
En los años posteriores, el Encuentro Internacional de Murales en Mixquiahuala de Juárez y el programa Murales para el Mundial de Fútbol 2026, impulsado por la Secretaría de Cultura del Estado de Hidalgo, así como las convocatorias anuales del Estado de Hidalgo del Programa de Muralismo para sus 84 municipios, convirtieron las paredes y los muros de esta región en un lienzo público compartido con representaciones y siluetas multicolores que dialogan con la vida agitada de las calles y transeúntes apresurados.

Desde 2023 y bajo el ritmo frenético de colectivos de artistas armados de pintura acrílica, pinceles, aerosoles, rodillos, masilla, andamios, papel de lija fino, estuco, pasta escultórica, costales y barnices, la colonia Morelos del municipio Mixquiahuala de Juárez, reconocida como una de las galerías a cielo abierto más grandes del país, se ha convertido en un espacio para encuentros internacionales de muralismo con el apoyo de la Secretaría de Cultura del Estado.
En este vibrante espacio artístico internacional también han logrado destacarse las creaciones de murales de los artistas plásticos colombianos Héctor Gómez León, Diego Armando Barajas, John Henry Rodríguez Bernal, Enrique González Ávila, Christian López, Azul Luna y Razu, Janet Calderón, Jenny López, María Pachón y Claudia Luna, quienes crearon piezas memorables y épicas de su arte inspirados en la naturaleza y las tradiciones populares de Colombia.
Esta oleada de artistas extranjeros que se vuelcan anualmente sobre Mixquiahuala de Juárez ha convertido a este municipio en un corredor vital del movimiento muralista contemporáneo y en escenario de cinco encuentros internacionales y cuatro nacionales, que han dejado un legado de 244 obras entre murales y esculturas.
Al igual que pintores y escultores colombianos como Rómulo Rozo, Ignacio Gómez Jaramillo, Pedro Nel Gómez, Alipio Jaramillo, Rodrigo Arenas Betancourt y Julio Abril, que se sumergieron largas temporadas en México durante la década de 1930 para aprender técnicas de fresco de los muralistas mexicanos y que posteriormente aplicaron a la realización de esculturas y murales públicos en Colombia, los artistas plásticos colombianos también han arribado a la Huasteca, la Sierra Gorda, la Comarca Minera, la Altiplanicie Pulquera y el Valle de Tulancingo para sumarse con entusiasmo a la revolución del arte callejero hidalguense.
Una de las personalidades artística que ha venido impulsando este renacimiento del arte mural es la pintora mexicana Belem Ortega Araiza, vinculada al Movimiento Internacional de Muralismo y Arte Publico X (MIMAP X), y quien junto a artistas provenientes de Argentina, Nicaragua, Argentina, Chile, Colombia y Ecuador han plasmado narrativas sobre la biodiversidad, la crítica social y la historia cultural de América Latina sobre extensos muros de 450 y 900 metros en las poblaciones de Huejutla y Tizayuca, respectivamente.

“Cuando pintamos un mural sabemos que no sólo es nuestro, es también de las comunidades. Y el hecho de que vengan artistas invitados de América Latina a México y que de nuestro país vayan creadores a Suramérica es porque deseamos enriquecer, compartir y fusionar nuestras raíces culturales”, dice Ortega Araiza.
Este renovado interés por preservar el arte mural y asumirlo como una expresión viva del patrimonio cultural de la humanidad fue lo que estimuló la curiosidad del escultor y pintor nortesantandereano Héctor Gómez León para viajar a Pachuca y enfrentarse al reto creativo de ejecutar esculturas de gran formato, convirtiendo plazas, parques y espacios urbanos en atractivas e intensas experiencia estéticas para peatones y turistas.
“Cuando llegué a México el muralismo clásico ya formaba parte de mi formación e investigación personal, que se extendía a la evolución de esta técnica en otras civilizaciones, como la china, el arte monumental ruso, los etruscos y griegos. Pero Hidalgo fue el Estado que me llamó y es un lugar especial y generoso, rico en historia y que tiene mucha fuerza. Siento que quiere hablar, gritarle al mundo ‘su mundo’”, menciona Gómez León.
El maestro Héctor Gómez León también recuerda con emoción que además del honor de representar a Colombia en el Encuentro Internacional de Muralismo que se celebra anualmente, fue muy grato para él que el certamen abriera la modalidad de escultura para los participantes, una categoría que le permitió exhibir sus habilidades y búsquedas estéticas en este arte y el cual lo impulsó a radicarse en México desde hace cinco años. “Desde entonces he recibido muchos encargos de escultura y hasta la fecha no he parado de trabajar, afortunadamente”, cuenta orgulloso.
