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Maestros del arpa de todo el mundo se presentan hasta hoy en uno de los festivales más importantes de Colombia

Más de 60 artistas de cuatro continentes se reúnen para celebrar el 8° Encuentro Internacional de Maestros del Arpa que se está llevando a cabo de manera virtual hasta hoy 11 de septiembre.


Desde el 2014, el Encuentro Internacional de Maestros del Arpa le rinde homenaje a este instrumento que, además de formar parte de la identidad folclórica de los Llanos Orientales y de Colombia, está presente en diversos países alrededor del mundo. Hasta hoy se celebra esta octava edición que reúne a 64 artistas, 23 de ellos de países como Senegal, Paraguay, Japón, México e Irlanda, y a más de 10 mil espectadores. Por medio de este encuentro se celebra y se visibiliza el talento de jóvenes que están empezando su trayectoria, y también se cuenta con la participación de reconocidos arpistas.

En Monterrey, Casanare, nació el maestro Hildo Aguirre, quien fundó la reconocida corporación Llano y Joropo, una entidad cultural que difunde el folclor de los Llanos Orientales y que ha recibido 4 mil estudiantes de diferentes partes del país. Solo un 10 por ciento de los alumnos tienen familia llanera. Aguirre también es el creador y director del Encuentro Internacional Maestros del Arpa, según él “este es uno de los festivales más importantes del mundo, es un proyecto único en Colombia que le da la oportunidad a muchos niños y jóvenes para mostrar su talento. Aunque el arpa llanera es la anfitriona, también participa la clásica, celta, eléctrica, kora, paraguaya, jarocha y coreana”.

El primer instrumento de cuerdas que existió fue el arpa, por eso siempre ha gozado de reconocimiento en todo el mundo. Debido a la pandemia, esta octava edición del Encuentro Internacional Maestros del Arpa se está desarrollando vía streaming, lo cual ha permitido que haya público de todas partes. “El arpa es nuestro símbolo y nuestro instrumento protagonista, por eso es importante visibilizar a todos los jóvenes que están empezando su carrera. Pese a que cada vez hay más géneros musicales, el folclor llanero se mantiene y afortunadamente cada vez hay más interesados”, agrega Aguirre.

El arpista homenajeado en esta edición es el maestro Darío Robayo, quien nació en 1959 en Cumaral, Meta, y ha compartido el escenario con famosos cantantes como el Cholo Valderrama, Reynaldo Armas, Aries Vigoth, Juan Farfán, Alfonso Niño, entre otros. “Es un orgullo tener este reconocimiento porque este evento le da sentido a nuestra vida, es una vitrina muy importante para los futuros arpistas de Colombia, y es valioso saber que este instrumento protagonista en la música del Llano también hace parte de la cultura musical de otros países”, puntualiza Aguirre.

Uno de los arpistas invitados es Juan Colón, quien nació en San José del Guaviare y vive en Yopal, Casanare. Aunque en su familia no había músicos, se interesó por el cuatro y después por el arpa. El Encuentro es un espacio para que el arpa sea protagonista porque, según Colón, cuando se piensa en la música llanera se reconoce a los cantantes o a los compositores, pero no se le da relevancia a los músicos.

En el escenario, artistas colombianos e internacionales se unen por una misma causa: el arpa. Uno de los proyectos de la corporación Llano y Joropo es el destacado Grupo Arpas de Colombia, el cual acoge a doce músicos desde los 13 hasta los 40 años, y es dirigido por Sergio Aguirre, el hijo del maestro Hildo. Aunque este grupo es una orquesta llanera, decidieron innovar y crear repertorios de toda la música colombiana.

El Encuentro Internacional de Maestros del Arpa difunde un instrumento mágico de Colombia y logra que las nuevas generaciones se enamoren de la cultura ancestral, no solo de este país sino de muchos otros. Nos damos cuenta de que el arpa tiene muchas facetas y realmente se ha difundido por todo el mundo”, opina el arpista William Castro, quien interpreta una obra de Johann Sebastian Bach en arpa llanera.

Involucrar a los niños en espacios que visibilizan la cultura llanera y colombiana hace que puedan desarrollar talentos musicales y aprovechar su tiempo libre. Patricia Rodríguez, madre de dos alumnos de Llano y Joropo, opina que estos espacios contribuyen a que los jóvenes se motiven y quieran recibir aplausos, verse en las pantallas y saber que no solo los están admirando desde Colombia sino desde cualquier rincón del mundo.