En la tradicional Feria Internacional de Café del Tolima, desarrollada en Chaparral, el agro colombiano vivió una tarde histórica. El Parque de los Presidentes celebró la subasta de los 15 mejores lotes de café de todo el departamento. Con cada movimiento de paleta y con cada conteo, campesinos de todo el Tolima vieron cómo los meses de trabajo en su tierra daban frutos extraordinarios.
“Así como todos queremos que Colombia haga gol en el Mundial, las personas de cada municipio hacen fuerza por sus representantes. Eso les da la ilusión de que ellos también pueden llegar allá”, explicó Juan Camilo García, secretario de Desarrollo Agropecuario del departamento.
Representantes de 12 países hicieron hasta el último esfuerzo por quedarse con los mejores cafés de especialidad. La meta más importante: superar el registro de 72 dólares por libra de café obtenido en la edición 2025, cifra que tuvo en vilo a todo el sur del departamento por varias horas.
Esta vez, además, debido a los problemas medioambientales que atraviesa el departamento, se puso en marcha una logística sin precedentes para que los ofertantes que no pudieron estar en el territorio nacional pudieran pujar a través de un software en tiempo real.

El café que rompió record
Aristóbulo Rayo, su hijo Alexander y su familia entraron por todo lo alto en la historia del municipio de Ortega. Estos caficultores, de larga experiencia en el sur del departamento, llevan ocho años enfocados en producir café de la variedad geisha lavado, una de las más codiciadas a nivel mundial.
Alexander contó cómo fue el camino desde 2018 con esta arriesgada apuesta familiar que terminó con final feliz: “Los primeros días fueron muy duros porque no nos daban peso por este cafecito”. Sin embargo, la empresa Siruma Coffee invirtió en su café y el Comité de Cafeteros los impulsó para seguir creciendo y participar en estos eventos.
“Llevamos tres años en esto. Hace dos no quedamos entre los treinta. El año pasado nos quedamos por un pelito. Pero en este entramos y pensamos ‘sí se puede’. Cuando llegaron los compradores de afuera y lo probaron, dijeron: ‘Este año sí está bueno’, y claro, estaba excelente”, afirmó Rayo con los ojos llorosos por la emoción.

Quien decidió apostar por el café de los Rayo fue un francés, Thomas Clement. Este hombre trabaja con cafeterías de alto nivel en París y tiene lazos comerciales por todo el mundo. Fue por una conocida colombiana que Clement visitó Colombia y descubrió la verdadera experiencia cafetera. Y ahora, según Clement, con la compra del café de los Rayo “todo el mundo tendrá la oportunidad de probar este excelente café”.
Fue sobre las cinco y media de la tarde que Chaparral vio cómo se cumplió el objetivo. El récord quedó en 75 dólares por libra de café. Clement se llevó en total 155 libras, por lo que la inversión total fue de 11.637 dólares (al cambio actual son aproximadamente 36 millones de pesos) que llegarán a la familia caficultora.
“Apostamos por este lote porque nos parecía increíble. La cifra realmente no importa, lo valioso es el impacto que hará este dinero en la comunidad y que hicimos historia el día de hoy”, manifestó Clement.

Asimismo, para la gobernación, el objetivo no era solo romper un récord, sino demostrar que el café del Tolima está cada vez mejor posicionado entre quienes realmente disfrutan de una buena taza y valoran el trabajo detrás de un producto de especialidad.
Adriana Magali Matiz, gobernadora del departamento, reconoció que el pueblo tolimense “es muy berraco” y que puede salir adelante a pesar de las dificultades que azotan actualmente al territorio. También fue clara en que Chaparral cumplió como sede, estuvo a la altura de un evento de esta magnitud y se comportó como “la capital del sur del Tolima”.
Alexander, por su lado, aprovechó la oportunidad para alentar a los productores que no vieron la recompensa este año, pero que es probable que en el futuro sigan sus pasos: “Eso es un proceso y un trabajo de familia. ¡Mucho trabajo y muy berraco! El café de nosotros es de mucha disciplina y hoy se ve el fruto”, completó.
De Colombia a Japón
El segundo lote de Aristóbulo y su familia fue vendido pocas horas después a 45 dólares cada libra. El comprador fue Yuiki Kitagawa, un japonés que lleva invirtiendo en Colombia desde hace cuatro años y que ha tenido la posibilidad de degustar los cafés de la mayoría de departamentos del país, pero tiene una debilidad por los que se producen en el Tolima.
“Lo que me gusta de esta zona es el café de especialidad con variedades como geisha, bourbón, typica y sidra. Creo que por la altura, el café que se produce es de muy buena calidad y eso siempre me gustó mucho. Por eso, sigo trabajando con Tolima”, confesó Kitagawa.

El comprador, además, envió un mensaje contundente: “Quiero que apoyen a los caficultores, hay mucha gente acá. Si se trabaja duro se puede alcanzar ese precio y el mundo está viendo con mejores ojos el café de Tolima”.
En el registro final, Kitagawa fue el comprador que más dinero puso en café. Además de los 45 dólares que invirtió por libra en el lote de la familia Rayo, compró cuatro cajas del café tipo geisha de Erika Yaguara Pérez, producido en Planadas, a 60 dólares cada libra. En total, invirtió alrededor de 19.300 dólares (poco más de 59 millones de pesos) durante la subasta.
El grano de la solidaridad
Otra de las historias que conmovió al Parque de los Presidentes fue la de la familia Bonilla Campos, proveniente del municipio de Rovira. Llegaron al evento con un café de especialidad que ya había demostrado su calidad en anteriores ediciones, pero esta vez tenían una razón adicional para ponerlo sobre la mesa: ayudar a Marjury Alexandra, hermana del barista y caficultor tolimense Camilo Campos, quien atraviesa un complicado momento de salud tras ser diagnosticada con leucemia y ser paciente de síndrome de Down.
Después de participar en la competencia y lograr subastar su lote de café a 25 dólares la libra, los caficultores decidieron destinar cuatro libras de su café tostado a una subasta solidaria para regalarle a Marjury una experiencia llena de emoción, adrenalina y calidez familiar. Sin embargo, la respuesta superó cualquier expectativa.
Las cuatro libras fueron adquiridas por un empresario bogotano, que pagó 1.500 dólares, una cifra que dejó a los asistentes visiblemente conmovidos. “La emoción y la gratitud nos llenan el corazón porque es para una buena causa. Nos llena el corazón que los tolimenses y que las personas solidarias nos ayudaron para hacerle feliz un día a ella”, dijo Johan Bonilla, cuñado de Marjury.

La respuesta solidaria también llegó de territorio italiano, cuando uno de los amantes del café brindó 300 dólares extra a la familia. Con esto, la ayuda alcanzó los 1.800 dólares y amplió el abanico de opciones para la familia, que ve ahora la posibilidad de probar en ella un tratamiento médico más fuerte, que se pueda llevar desde su casa y que pueda frenar el avance de su enfermedad. En tan solo cuatro meses, la leucemia ha deteriorado, de forma profunda, su salud y su estado de ánimo.
“Gracias a mi cuñado, al doctor Juan Camilo García, a la gobernadora por el apoyo, a todo el público de la Feria Regional de Chaparral por darle visibilidad a esta causa tan importante para nosotros de una manera tan grande. En este momento estoy conmovido”, dijo, con la voz entrecortada, Campos a SEMANA.

Para la familia, este momento fue el premio mayor por apostar con mucha fe y sacrificio en este camino de cuatro años, cuando decidió seguir adelante con su padre después de sembrar una semilla de café casi como una “locura del momento”.
Ahora, esa decisión arriesgada terminó en una labor social de valor en su municipio y para su gente. “Somos jóvenes y a partir de todo lo que hemos estudiado, aprendido y avanzado, creamos una asociación de familia. Gracias al éxito y el trabajo que hemos realizado en el municipio, la alcaldía nos apoyó. Creamos una federación y mediante ella nos hicimos parte de una tienda de especialidad en el parque principal del pueblo, donde Camilo es el barista y el que maneja la tienda”, concluyó Bonilla.
*Contenido elaborado con el apoyo de la Gobernación del Tolima.
