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Trabajo para jóvenes sin experiencia. ¿Cómo superar el desempleo de 21,5 por ciento en esta población?

Falta de oportunidades educativas, imposibilidad de ganar experiencia en el mercado laboral y desconexión entre la formación académica y las necesidades de las empresas son algunos de los ingredientes que hacen de los jóvenes una de las poblaciones más golpeadas por el desempleo.


Los jóvenes son una de las poblaciones más afectadas por el desempleo, algo que se agravó por la pandemia. Dentro de los países de la Ocde, para enero de este año Colombia es el quinto con la peor tasa de desocupación en jóvenes entre los 15 y los 24 años (23,8 por ciento). Por su parte, según el Dane, en 2021 la tasa anual de desempleo juvenil entre 14 y 28 años llegó al 21,5 por ciento, mucho más alta que la tasa general de desocupación del mismo periodo (13,7 por ciento).

Sin embargo, todo parece indicar que esa dificultad no es exclusiva de Colombia. De acuerdo con el Global Employment Trends for Youth 2020, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la tasa de participación en la fuerza laboral de jóvenes entre 15 y 24 años bajó. Como promedio mundial, se estima que la tasa de desempleo juvenil llegó al 13,6 por ciento, por supuesto, con grandes diferencias por país, dependiendo de sus ingresos. “Entre 1999 y 2019, a pesar de que la población mundial de jóvenes aumentó de 1.000 millones a 1.300 millones, el número total de jóvenes que forman parte de la fuerza laboral (tanto empleados como desempleados) disminuyó de 568 millones a 497 millones”, indicó el documento de la OIT.

De hecho, otros datos relevantes muestran la vulnerabilidad de esta población. Según el mismo informe, este grupo tiene tres veces más probabilidades de estar desempleado que los mayores de 25 años. Además, en el mundo, un quinto de los jóvenes no estudian ni trabajan (están categorizados como NEET: not in employment, education or training), lo que implica que no están ganando experiencia en el mercado laboral, no reciben ingresos y no han mejorado su educación y habilidades. Otro agravante: las mujeres jóvenes son las más afectadas, pues tienen el doble de probabilidades de ubicarse en esta categoría.

La problemática no para allí. Incluso para los jóvenes que trabajan el panorama no es positivo. De los 429 millones de jóvenes empleados en el mundo, el 13 por ciento sufre de extrema pobreza (definida como vivir con menos de 1,90 dólares diarios), mientras que el 17 por ciento vive en pobreza moderada (con menos de 3,20 dólares diarios).

Sin duda, la creación de condiciones para mejorar el empleo de estas poblaciones es uno de los grandes desafíos para muchos países. “Va a ser muy importante dar con la configuración de políticas correctas para fomentar la inversión empresarial y la creación de empleo. Asimismo, para impulsar la mejora y la adecuación de las competencias y el reciclaje profesional, imprescindibles para garantizar que todos los ciudadanos tengan las mejores oportunidades posibles de participar en la recuperación y beneficiarse de ella”, dijo al respecto Mathias Cormann, secretario general de la Ocde.

DIFERENTES CAUSAS

Según la OIT, al menos en América Latina, la causa de esas dificultades de inclusión laboral en jóvenes obedece principalmente a mayores brechas de habilidades, falta de experiencia laboral, de capital social y contactos para la búsqueda de empleo, debido a su limitada experiencia general y específica.

El Gobierno colombiano, consciente del gran reto que representa esta problemática, ha desarrollado iniciativas como permitir que jóvenes de hasta 28 años puedan ejercer cargos públicos sin experiencia y que el 10 por ciento de la nómina del Estado sea conformada por ellos. Además, incentivos para el sector privado, como un subsidio del 25 por ciento de un salario mínimo para las empresas que contraten jóvenes entre los 18 y 28 años.

Aún es difícil medir el impacto de estas políticas, que se iniciaron a mediados del año pasado. Por ahora, los desafíos continúan. Gran cantidad de jóvenes se amparan en la informalidad y opciones temporales, como los contact centers. De los 605.000 puestos de trabajo que genera este sector en el país, se estima que el 80 por ciento son jóvenes entre los 18 y los 28 años, según la Asociación Colombiana de BPO.

Por su parte, de acuerdo con un estudio del Laboratorio de Economía de la Universidad Javeriana, los programas ETDH (educación para el trabajo y el desarrollo humano) son claves para incentivar la inserción laboral de los más jóvenes. Sin embargo, solo el 5 por ciento de los programas disponibles en el país cuentan con algún tipo de certificación de calidad.

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