El encuentro mensual del Círculo de Mujeres Semana Dinero reunió este jueves, en el Gun Club de Bogotá, a empresarias y ejecutivas C-Level para una sesión de dos charlas y un ejercicio formal de networking. Tras la apertura de la ex Shark Tank Andrea Arnau con Menos pitches, más valor, llegó el turno de Livi Silva, CEO de Freedom Smart Finance, con El ROI de las relaciones, la charla que le dio nombre y estructura a la jornada.
Experta en finanzas y psicología del dinero, Silva partió de una comparación: las relaciones funcionan como una inversión de interés compuesto. Reveló tres verdades incómodas: las relaciones no dan retorno inmediato (“así lo queramos, así lo necesitemos”); el valor se multiplica con el tiempo, no con la intensidad; y casi todas se abandonan en la zona plana (“justo antes de que la curva empiece a subir”).
Para ubicar a cada asistente en esa curva, Silva presentó cinco arquetipos: la coleccionista, que “tiene contactos, pero no tiene relaciones”; la cazadora, que solo aparece en la emergencia; la invisible, atrapada en que “el talento sin testigos no se capitaliza”; la proveedora, que termina “agotada, indispensable y subvalorada”, y la arquitecta, cuyo ecosistema “genera retorno incluso cuando ella duerme”.
Con ese diagnóstico emocional, aplicó un test de seis afirmaciones –cada una puntuada de 1 a 4– para que cada una entendiera exactamente con quién necesitaba relacionarse para su próxima meta. La suma de los seis puntajes clasificó la red profesional de las asistentes en cuatro niveles: red dormida (6 a 11 puntos), red activa (12 a 16), red estratégica (17 a 20) y ecosistema de alto impacto (21 a 24).
El cierre consistió en un ejercicio personal en el que cada asistente escogió cinco nombres para su “junta directiva personal”. Cada nombre, además, debía cumplir una función entre cinco posibles: el sponsor, el conector, el retador, el acelerador y el aliado. La pregunta final de Silva fue: “¿Qué silla te falta?”.

Treinta minutos después, ese marco pasó a la práctica: diez mesas, nueve mujeres por cada una, tres rondas y dos minutos de pitch por persona, con cambio de mesa en cada una de las tres rondas. El resultado fue inmediato. Dina Marcela Díaz, fundadora de Power Services, calcula que salió con alrededor de 30 contactos, entre ellas Carolina Solano, abogada y fundadora de Waias, una firma de asesorías legales para mujeres, y Sandra Alarcón, directora Nacional BNI Colombia, empresa especializada en capacitación empresarial y oportunidades de networking. “Aquí se pierde el miedo”, resumió sobre su primera experiencia de este tipo. De la charla se quedó con el ejercicio de la junta directiva –“me pareció magistral”– y con el balance de la jornada: “Salgo energetizada, empoderada”.
A su vez, Carolina Solano, CEO de Waias, retomó la idea central de Silva: “El capital relacional es uno de los activos más valiosos que podemos tener como personas y profesionales”, e insistió en que las mujeres deben dejar de ser invisibles y hablar de sus negocios “con confianza”. Jennifer Sáenz, CEO de Elespik, apuntó al mismo principio: “La clave de las alianzas no está en ver qué podemos obtener, sino en preguntarnos cómo podemos sumar y, sobre todo, de qué manera podemos servir”.
Entre la teoría del interés compuesto y las decenas de contactos que dejaron las tres rondas, el Círculo de Mujeres probó en vivo la fórmula que Silva planteó desde el inicio: el capital relacional no se improvisa, se diseña.
