El liderazgo femenino no se declara: se entrena. Bajo esa premisa, directivas, empresarias, emprendedoras, profesionales y tomadoras de decisión vivieron una jornada diseñada para potenciar competencias estratégicas, emocionales y ejecutivas.
La conducción estuvo a cargo de Julita Barreto, mentora del ecosistema emprendedor e inversionista en las primeras temporadas de Shark Tank Colombia, y Laura Anzola, periodista y creadora del pódcast La Lupa. El encuentro, creado y organizado por el Círculo de Mujeres Semana Dinero, presidido por Sandra Suárez y dirigido por Juliana Palacio, combinó inspiración y método, con una estructura enfocada en entender, cuestionar y accionar.
Cada asistente recibió un cuaderno de trabajo concebido como hoja de ruta: ejercicios guiados por los speakers y un plan de acción a 90 días. La consigna fue clara: no solo escuchar, sino convertir el aprendizaje en decisiones concretas.
La jornada abrió con Carolina Angarita Barrientos, mentora de líderes y exdirectora de Google Colombia, quien centró su intervención en el propósito como eje estratégico. “El propósito no es un discurso, es una estrategia”, afirmó. También dejó un mensaje personal que resonó en el auditorio: “Recuerda quién eres, incluso en los momentos difíciles. Nunca te traiciones”.
A partir de allí, Sandra Suárez, quien también es mentora, coach y autora, llevó la conversación al terreno del poder personal. Advirtió que muchas mujeres ejercen poder formal sin haber consolidado su poder interno. “Hoy, muchas líderes deciden desde la urgencia y no desde la convicción”, señaló. Poner límites, asumir conversaciones difíciles y reducir la dependencia de la validación externa fueron algunas de las herramientas trabajadas, con un enfoque claro: el liderazgo sostenible se ejerce desde la coherencia emocional.
El liderazgo pasó luego al terreno de la percepción. Rita Karanauskas, experta en comunicación verbal y no verbal, explicó que la credibilidad se define en milésimas de segundo. “No hay una segunda oportunidad para causar una primera impresión. Nuestra imagen, cuerpo y voz deben contar la misma historia”, señaló, recordando que en un microsegundo el cerebro decide si confía o no.
En esa línea, Carmenza Alarcón, estratega internacional en presencia ejecutiva, profundizó en la visibilidad como activo profesional. “Durante años se nos enseñó a ser impecables, no visibles”, afirmó. Para ella, la presencia es una competencia entrenable y una ventaja competitiva real en entornos donde la percepción pesa tanto como la competencia.

Esther Trujillo, directora de Presencia Internacional del Instituto Relacional en España, habló del concepto de legado relacional. “Somos el resultado de nuestra historia, pero no esclavos de ella”, reflexionó. Liderar implica gestionar relaciones con conciencia y comprender cómo se ofrece y se recibe el reconocimiento. Su mensaje fue concreto: “No dejes reconocimientos pendientes”. La manera en que un líder honra a otros, explicó, define el tipo de entorno que construye.
El cierre estuvo a cargo del médico y líder latinoamericano en medicina funcional Carlos Jaramillo, quien trasladó el liderazgo al terreno biológico. Cuestionó la normalización del cansancio como sinónimo de disciplina y presentó los siete pilares de la salud (alimentación, actividad física, sueño, meditación, relaciones, control de tóxicos y disciplina) como base para prevenir enfermedades crónicas. “Nadie puede prometer que vivirás más, pero sí que podrás vivir joven por más años”, afirmó. La longevidad femenina, sostuvo, es una estrategia real de liderazgo: proteger energía y claridad mental es proteger la capacidad de decidir.
Más allá de la agenda académica, el bootcamp fortaleció el networking y la conversación directa con los speakers, reafirmando que el liderazgo de alto impacto no es una tendencia: es una decisión que se entrena y se construye en comunidad.
Liderazgo de Alto Impacto para Mujeres, que se llevó a cabo en El Cubo de Colsubsidio, en Bogotá, contó con el apoyo de Inchcape, distribuidor de Subaru; CamelBak, la Universidad de los Andes, Savvy, Aruma, Amarilo y Cruz Verde, aliados que le apostaron a una conversación de liderazgo con enfoque integral y visión de largo plazo.
Así lo vivieron
Diana Chaves, CEO de Business Marketing Center
“Fue una jornada de entrenamiento poderosa e inspiradora. Me voy con aprendizajes concretos y con la certeza de que cuando mujeres líderes se unen con técnica y propósito, el impacto se multiplica. Conocí mujeres grandiosas con las que compartimos el deseo de crecer y apoyarnos”.
Ana Isabel Piedrahita Mejía, rectora de Ser School en Medellín
“Este bootcamp fue una pausa necesaria para reconectar con nuestro centro y recordar nuestro valor. Cada speaker nos invitó a mirarnos distinto: ser más conscientes de nuestra postura, comunicación y forma de relacionarnos”.
Clara Fernanda García Díaz, directora de Talento y Desarrollo de la Fundación Cardioinfantil
“Fue un espacio innovador que tocó fibras profundas. Me conecté especialmente con el poder del lenguaje no verbal y la importancia de proyectar coherencia. Confirmé que el liderazgo no tiene un único libreto: se trata de ser auténticas y liderar desde el propósito”.
Luchy Mejía, CEO Potencial Humano Integral
“Me llevo herramientas prácticas y claridad estratégica, pero lo que más valoro es la mirada integral del liderazgo: no quedarnos solo en el hacer, sino volver a nuestra esencia y entender que cuidar la salud también es parte de liderar. Cuando una mujer fortalece su poder interior, transforma su entorno”.
Natalia Zerda, CEO de Naez
“Fue una experiencia transformadora. Cada intervención aportó herramientas reales y visión estratégica. Una recarga de energía y conocimiento, pero, sobre todo, la oportunidad de reconectar con mi poder personal para seguir liderando con más seguridad y propósito”.








