¿Salario mínimo en un país al máximo? Entre la emoción justa y la realidad que no perdona
El aumento del salario mínimo despierta alivio y esperanza en millones de hogares, al tiempo que abre preguntas incómodas sobre productividad, empleo y sostenibilidad fiscal. Celebrar es legítimo. Pensar las consecuencias también lo es.
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