Corea del Norte está aprovechando la guerra en Oriente Medio para acelerar el desarrollo de sus armas y afianzar su estatus nuclear en un mundo donde las normas internacionales se están desmoronando.

Desde el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero, Pyongyang ha llevado a cabo cinco lanzamientos de misiles, según un recuento de la AFP.
Estos lanzamientos siguen la promesa del líder norcoreano, Kim Jong Un, de reforzar las capacidades nucleares del país, en un contexto de mayor acercamiento a Rusia y de una retórica cada vez más dura contra Corea del Sur.

“Parecen formar parte de una estrategia sofisticada” para ajustar sus avances militares a los cambios en la dinámica entre Estados Unidos, Rusia y China, analiza Lim Eul-chul, experto en Corea del Norte de la Universidad Kyungnam surcoreana.
Según el investigador, “el panorama actual de seguridad global se ha convertido en una ‘zona sin ley’, donde las normas internacionales existentes ya no funcionan. Y Corea del Norte está aprovechando este vacío para completar su arsenal nuclear”.
Pyongyang ha condenado los ataques de Estados Unidos contra Irán, pero ha evitado criticar directamente a Donald Trump y no se cree que haya suministrado armas a Teherán.
El presidente estadounidense viajará a China para una cumbre en mayo y ha habido especulaciones de que podría reunirse con Kim aprovechando su viaje.

“Pyongyang podría haber aprovechado el momento para reforzar su mensaje de que es un Estado nuclear irreversible”, señala a la AFP Hong Min, investigador del Instituto Coreano para la Unificación Nacional.
La oleada de lanzamientos de misiles comenzó poco después del congreso del Partido de los Trabajadores en febrero, un evento que se celebra cada cinco años y que marca las prioridades del Estado.
El momento elegido sugiere que Corea del Norte quiere “acumular logros visibles” en cuanto a sus capacidades armamentísticas, señala Hong.

En ese congreso, Kim afirmó que la “posición de Corea del Norte como Estado con armas nucleares ha quedado consolidada como irreversible y permanente”.
Los lanzamientos norcoreanos incluyeron misiles balísticos, misiles de crucero antibuque y municiones de racimo.
Analistas dijeron a la AFP que las maniobras mostraron ciertos avances técnicos y una creciente destreza con armas de doble uso, diseñadas tanto para funciones nucleares como convencionales.

Entre ellos figuraban indicios de la capacidad de Corea del Norte para montar ojivas nucleares miniaturizadas y llevar a cabo “ataques de saturación” que desbordan las redes de interceptación enemigas por pura cantidad, señala Lim.
Según él, es probable que Pyongyang siga llevando a cabo pruebas de misiles balísticos.
“El régimen considera que, mientras Estados Unidos está enfrascado en Oriente Medio, es el momento óptimo para acelerar su disuasión ofensiva y el desarrollo paralelo de fuerzas nucleares y convencionales”, afirma el experto.
*Con información de AFP.