El presidente Daniel Ortega reapareció después de varios días fuera de las cámaras y actos públicos. Lo hizo durante el aniversario 46 de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua.
Sin embargo, su intervención mostró signos de deterioro: dificultades para hablar, sin aire y preocupación entre los operadores políticos, y lanzó comentarios confusos y amenazas dirigidas a Europa.
“Nuestro saludo para todos…” dijo Ortega, dejando una pausa prolongada de silencio dentro del recinto, “los miembros de la fuerza naval aquí presente, sus familias”, dijo.
🇳🇮#AHORA El dictador Daniel Ortega reapareció en un acto oficial tras 29 días de ausencia, pero su intervención mostró signos de deterioro: dificultades para hablar, sin aire y preocupación entre los operadores políticos y lanzó comentarios confusos y amenazas dirigidas a Europa. pic.twitter.com/mRrlnN6IcM
— Gran Confederación Opositora Nicaragüense GCON (@GCONicaragua) August 18, 2026
“Para los compañeros de las diferentes instituciones del Estado...”, continuó diciendo Ortega mientras se le ve la dificultad para respirar, “para los compañeros... de la fuerza naval”.
Después de esta frase, Ortega toma aire y se queda en silencio y agregó nuevamente: “la fuerza naval”, a lo que siguió otro incómodo silencio que sobrepasó los 16 segundos.
“Lo primero que yo conocí, muchacho... que la gran fuerza naval que se construyó en el planeta fue para salvar vidas y no solamente la vida de seres humanos, sino también de los animalitos”, dijo Ortega, seguido de otro largo silencio.
“Llegó el diluvio y lograr salvarse, miles de seres humanos y también aves lograron salvarse, animales en el bosque, y eso fue lo que yo aprendí”, concluyó el presidente.

Ortega afirmó que un escenario de paz favorece el bienestar y el progreso de las familias, al permitir que los esfuerzos y los recursos se dirijan a proyectos como la construcción de viviendas, vías, hospitales y centros educativos, además de impulsar la creación de puestos de trabajo.
“Todo lo que se ha logrado construir en estos años de paz, nunca se había logrado construir en los años en los que no había paz en Nicaragua”, resaltó.

El copresidente insistió en que la paz trasciende la simple ausencia de enfrentamientos y constituye un elemento esencial para alcanzar el desarrollo de las sociedades. Por ello, instó a los países a impedir que las tensiones y disputas internacionales terminen desencadenando nuevos conflictos bélicos.
Bajo esa perspectiva, manifestó que los gobiernos deberían enfocar sus capacidades, recursos y prioridades en resolver las necesidades de sus ciudadanos, en lugar de destinarlos a operaciones militares o escenarios de guerra.

Al referirse a la Fuerza Naval, el mandatario enumeró entre sus funciones fundamentales la protección de la población, la defensa de la soberanía en las aguas nacionales y las acciones contra el narcotráfico y las estructuras del crimen organizado.
De igual manera, puso de relieve el carácter humanitario de esta institución y explicó que sus unidades marítimas no tienen como propósito destruir comunidades, sino desarrollar tareas de asistencia, búsqueda, rescate y acompañamiento a las familias afectadas por situaciones de emergencia o fenómenos naturales.
