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Nancy Pelosi se pronunció a través de un comunicado tras su aterrizaje en Taiwán, en medio de las tensiones entre EE.UU. y Rusia.
Nancy Pelosi se pronunció a través de un comunicado tras su aterrizaje en Taiwán, en medio de las tensiones entre EE.UU. y Rusia. - Foto: Taiwan Ministry of Foreign Affairs via AP

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“El mundo se enfrenta a una elección entre autocracia y democracia”: Pelosi, tras aterrizar en Taiwán

La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos arribó este martes a Taipéi pese a las advertencias del gobierno de Xi Jinping.

Pocos minutos después de que el avión de la presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, aterrizara en Taipéi, territorio al interior de Taiwán, se conoció, mediante las redes sociales de la importante figura política estadounidense, un comunicado en el que explicó las razones de su visita, un acontecimiento que aviva la llama de las tensiones entre China y Estados Unidos.

Según precisó Pelosi, su visita, y la de su delegación, va en la misma senda del que denominó un “compromiso inquebrantable de Estados Unidos de apoyar la vibrante democracia de Taiwán”, situación que no ha sido vista con buenos ojos por las autoridades de Pekín, cuyo gobierno, en cabeza de Xi Jinping, insiste en seguir considerando dicha isla como parte del territorio de una ‘única China’.

En su comunicado, la presidente de la Cámara de Representantes estadounidense aclaró que su visita y reunión con las autoridades locales, elegidas democráticamente por los pobladores de la isla, responde a una gira ampliada prevista por la funcionaria en la región indo-pacífica, recordando que su viaje también ha incluido estadía en Singapur, Malasia, Corea del Sur y Japón, aclarando que esta busca fortalecer los lazos en pro de la “seguridad mutua, la asociación económica y la gobernabilidad democrática”.

Según medios internacionales, la visita de Pelosi está prevista para extenderse por varias jornadas, y su aterrizaje se vio marcado por una evidente tensión, en medio del vuelo de aeronaves locales que custodiaron la llegada de su avión, y el denuncio del despliegue, de Pekín, de algunos aviones de importante capacidad militar, que -según medios extranjeros- habrían estado en el espacio aéreo próximo.

Pelosi precisó en sus redes sociales que su visita “es una de varias previstas por delegaciones del Congreso a Taiwán, y de ninguna manera contradice la política de larga data de Estados Unidos”, aduciendo que esta está amparada por la Ley de relaciones con Taiwán, dictada en 1979.

Aunque Estados Unidos hasta el momento no ha reconocido oficialmente como un estado independiente a Taiwán, advirtiendo que desde finales de los años setenta ve al gigante asiático como ‘una sola China’, sí mantiene relaciones con el gobierno ‘independentista’ de Taipéi, e incluso le provee de un importante apoyo en materia militar.

En ese sentido, en el comunicado de Nancy Pelosi, la congresista estadounidense reconoce que mantendrá encuentros bilaterales con las autoridades locales, advirtiendo que las “conversaciones con los líderes de Taiwán se centrarán en reafirmar nuestro apoyo a nuestro socio y en promover nuestros intereses compartidos”.

Así, Pelosi también señala que, como parte de los encuentros, se versará sobre el interés de la “promoción de una región del Indo-Pacífico libre y abierta”.

En esa senda, la congresista se refirió también al momento de tensión que se vive en China y Taiwán, en el marco del interés del régimen comunista de imponer el control efectivo sobre el territorio, afirmando que “la solidaridad de Estados Unidos con los 23 millones de habitantes de Taiwán es más importante hoy que nunca”, resumiendo la tensión mundial en “una elección entre la autocracia y la democracia”, haciendo alusión también al conflicto que se vive en Ucrania.

“Estados Unidos continúa oponiéndose a los esfuerzos unilaterales para cambiar el statu quo”, aclaró.

En un trino adicional a su comunicado, la funcionaria se refirió a una columna de opinión recientemente escrita por ella en el periódico The Washington Post, en la que explica las razones por las que lidera la delegación que visita Taiwán.

En dicho pronunciamiento, la congresista, quien arribó en horas de la noche de este martes a Taipéi, apuntó que “al viajar a Taiwán, honramos nuestro compromiso con la democracia: reafirmamos que las libertades de Taiwán, y de todas las democracias, deben respetarse”.

Actualmente, el régimen chino considera a Taiwán como una ‘provincia’ que aún no ha conseguido reunificar con el resto de su territorio desde el final de la guerra civil y manifestando continuamente sus intenciones de emprender acciones de facto para lograr ‘recuperarla’, sin desestimar que para ello, eventualmente, tenga que recurrir a la fuerza.

En ese mismo sentido, el gobierno de Xi Jinping se ha manifestado en oposición a cualquier tipo de acciones que otorguen alguna clase de legitimidad internacional a las autoridades que han sido elegidas por los 23 millones de habitantes de Taiwán.

En ese contexto, la isla vive bajo una permanente tensión frente al eventual despliegue de acciones de parte del Gobierno de Pekín para ejercer, a través de acciones de facto, o una ‘invasión’ su dominio sobre ese territorio.

La visita de Pelosi a Taiwán ha generado una tensión especial, en tanto es vista por el Gobierno de Pekín como una afrenta y desconocimiento de su autoridad, en momentos en los que el presidente Xi Jinping se apresta a enfrentar una nueva asamblea general de su partido, en la que se definirá su continuidad frente al poder en China.

En días pasados, e incluso, a través de una conversación telefónica con su homólogo Joe Biden, Xi Jinping había advertido a Estados Unidos la importancia de no transgredir las ‘líneas rojas’, advirtiendo que de ser así, EE. UU. debería estar dispuesto a las ‘consecuencias’ de ello.