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Estados Unidos criticó fuertemente a Michelle Bachelet, ¿por qué?

Las acusaciones contra el gobierno chino por represión contras las minorías uigures han vuelto a desatar la polémica en el escenario internacional.


Estados Unidos criticó este viernes 20 de mayo a la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, por no publicar informes sobre la región china de Xinjiang, donde el gobierno de Pekín está acusado de perseguir a la minoría uigur. Esto, antes del viaje de Bachelet a esa zona del mundo los próximos días.

“Estamos profundamente preocupados por la próxima visita” de la alta funcionaria de la ONU, les dijo el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, a los periodistas. La expresidente chilena, de 70 años, viajará a China a partir del lunes y hasta el 28 de mayo. Es la primera visita a este país de un Alto Comisionado de la ONU para los derechos humanos desde 2005.

Bachelet lleva pidiéndole a Pekín un acceso a todas las regiones de China desde su llegada al Alto Comisionado en 2018. En su primer discurso tras asumir el cargo, se refirió a “las denuncias profundamente preocupantes de detenciones arbitrarias a gran escala de uigures y otras comunidades musulmanas en campos de reeducación en la región de Xinjiang”.

Sin embargo, tanto Estados Unidos como otros países occidentales critican el hecho de que aún no haya publicado un informe sobre la región. “A pesar de las frecuentes garantías de su oficina de que el informe se publicaría en breve, no está disponible para nosotros y le pedimos a la Alta Comisionada que publique el informe sin demora y que no espere a la visita”, pidió Price.

China Xinjiang
Hombres uigures se sientan en los escalones mientras miran un espectáculo de danza en el Gran Bazar Internacional en Urumqi, en la región autónoma uigur de Xinjiang, en el oeste de China, como se vio durante un viaje organizado por el gobierno para periodistas extranjeros, el miércoles 21 de abril de 2021. Foto: AP / Mark Schiefelbei. - Foto: AP

Campos de adoctrinamiento

Testigos y organizaciones de defensa de los derechos humanos sostienen que más de un millón de uigures y miembros de otras minorías túrquicas han sido detenidos en campos de adoctrinamiento en Xinjiang. Estos centros tienen como objetivo destruir la cultura islámica de los uigures e integrarlos por la fuerza a la mayoría han reinante en China, denuncian.

Estados Unidos acusa a Pekín de llevar a cabo un “genocidio” contra esta población. Pekín lo niega y afirma que se trata de centros de formación profesional destinados a alejarlos del “terrorismo” y el separatismo, tras los numerosos atentados mortales atribuidos a islamistas o separatistas uigures.

Bachelet ha pedido en repetidas ocasiones un acceso “sin obstáculos” a la región. No obstante, Pekín había rechazado hasta ahora cualquier investigación de la ONU en Xinjiang y decía que cualquier visita a la región debía ser “amistosa”.

Tras varios años de negociaciones, la ONU y Pekín llegaron a un acuerdo, pero no se divulgaron los detalles. Algunos países, incluyendo Estados Unidos, han expresado su preocupación por la falta de transparencia que podría dejar demasiado margen de maniobra a las autoridades chinas.

“No esperamos que la República Popular China otorgue el acceso necesario para realizar una evaluación completa y sin manipulación del entorno de los derechos humanos en Xinjiang”, dijo Price. La directora en China de la oenegé Human Rights Watch (HWR) considera “poco creíble” que el gobierno chino le permita a Bachelet “ver todo lo que no quiere que vea, o que permita a los defensores de derechos humanos (...), hablarle sin vigilancia y sin temor a represalias”.

China Xinjiang
Varios grupos de derechos humanos han hecho llamados a las Naciones Unidas para investigar las acusaciones que el gobierno de China está cometiendo crímenes contra la humanidad en la región de Xinjiang. - Foto: AP

“Continuo silencio”

La visita, muy esperada, no está exenta de riesgos para Bachelet, cuyo mandato termina pronto sin que se sepa si se presentará a otro. “El legado de Bachelet como Alta Comisionada se medirá por su voluntad de responsabilizar [a China] por los crímenes contra la humanidad cometidos” durante su mandato, argumenta Sophie Richardson de HRW.

Algunas ONG y miembros de la comunidad internacional esperan que denuncie los atropellos a los derechos humanos de los que acusan a Pekín. Price condenó su “continuo silencio ante la evidencia indiscutible de las atrocidades en Xinjiang y de otras violaciones y abusos de los derechos humanos en toda la República Popular China”.

“Es profundamente preocupante”, resaltó, alegando que Bachelet debería ser una “voz líder en derechos humanos”. Durante su visita, Bachelet “se reunirá con varios responsables de alto rango nacionales y locales”, así como con organizaciones de la sociedad civil, empresarios, académicos y estudiantes de la Universidad de Guangzhou, resaltaron sus servicios.

La Alta Comisionada, que no tendrá que realizar cuarentena, visitará Cantón y en Xinjiang, Kashgar y Urumqi, la capital regional, agrega el texto. Al final de su estancia publicará un comunicado y dará una conferencia de prensa in situ, precisan sus servicios.

Como todos los informes del Alto Comisionado, se someterá a la consideración del país interesado, en este caso China, para que Pekín pueda expresar su opinión.

Con información de AFP.