El Gobierno de Estados Unidos lanzó este lunes una cruzada contra la Corte Penal Internacional (CPI), con sede en La Haya, a la que acusó de “amenazar” la soberanía estadounidense y anunció que baraja una amplia gama de acciones en contra de sus miembros, incluyendo sanciones.

“La CPI representa una amenaza intolerable para la soberanía estadounidense, pues se arroga la autoridad para procesar e incluso encarcelar a militares y funcionarios estadounidenses que actúan en defensa del interés nacional de Estados Unidos”, señaló el Departamento de Estado, liderado por Marco Rubio, en un comunicado.
La campaña tiene como objetivo desbaratar la capacidad de la CPI para “operar, perseguir a militares o funcionarios estadounidenses” e incluye una amplia gama de acciones destinadas a evitar que el tribunal de la Haya “sea incapaz de amenazar la soberanía de Estados Unidos o de atacar a ciudadanos estadounidenses”.
Entre las medidas que baraja la Administración Trump se encuentran las llamadas diplomáticas por parte del secretario de Estado y otros altos cargos para advertir a las naciones extranjeras de los “abusos” cometidos por la CPI y los “riesgos que representa para los estadounidenses y otros países”.
The International Criminal Court seeks to become the unaccountable arbiter of a new global law — empowered to prosecute and arrest our citizens at will and existentially threaten American sovereignty.
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) July 13, 2026
We will teach the ICC the full meaning of American resolve. pic.twitter.com/2egHK1jA98
Asimismo, plantea un “mayor escrutinio” en contra de países que se “nieguen a rechazar la falsa autoridad de la CPI” si “dependen de asistencia estadounidense”, a la par que hacer llamados diplomáticos para que otros Estados que no formen parte del Estatuto de Roma “aprovechen sus redes para tomar medidas similares”.
“La CPI busca convertirse en un árbitro global sin rendición de cuentas, posicionándose por encima del Estado-nación como un brazo ejecutor supranacional de una burocracia globalista con poder para perseguir a militares y funcionarios estadounidenses a su antojo”, denunció.
Una guerra con estatutos y tratados
Rubio afirmó en un mensaje en vídeo en redes sociales que la CPI y sus aliados “están librando una guerra” contra Estados Unidos, “no con balas ni misiles, sino con estatutos, tratados y la fuerza de lo que se denomina ‘Derecho Internacional’”.
“Cuando se creó la CPI hace 24 años, nos dijeron que sería simplemente un mecanismo de último recurso, un tribunal mundial que intervendría únicamente para enjuiciar los delitos más graves, como el genocidio y los crímenes de guerra, y solo cuando los tribunales nacionales no pudieran hacerlo por sí mismos, pero la verdad es que fue algo mucho más radical y extremo”, agregó.

Rubio argumentó así que el tribunal de justicia está integrado por “burócratas globalistas no electos que se atribuyen un poder casi ilimitado. El peligro de este tribunal global no ha dejado de crecer. Hoy amenaza todos los aspectos de nuestro sistema político y legal”.
El anuncio de esta campaña se produce después de que tres magistradas de la CPI presentaran el pasado mes de junio una demanda contra la Administración del presidente Donald Trump por la imposición de sanciones en su contra.
El tribunal de La Haya emitió en noviembre de 2024 órdenes de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el ahora exministro de Defensa Yoav Gallant, acusados de crímenes de guerra y contra la humanidad en el marco de la ofensiva contra la Franja de Gaza tras los ataques del 7 de octubre de 2023.
En respuesta, Trump firmó una orden ejecutiva para imponer sanciones a altos cargos y trabajadores de la CPI, lo que incluye el bloqueo de bienes y activos, así como la suspensión de entrada a Estados Unidos, incluyendo también a sus familiares inmediatos.
*Con información de Europa Press
