Un incendio de grandes proporciones destruyó entre el 50 % y el 80 % de la cubierta del Velódromo del Parque Olímpico de Río de Janeiro en la madrugada del miércoles 8 de abril.

El siniestro no dejó heridos, la pista interior quedó intacta y el Museo Olímpico fue protegido sin mayores daños, pero el techo de lona sintética que cubre el complejo quedó consumido casi en su totalidad tras 14 horas de combate contra las llamas.
El Cuerpo de Bomberos fue alertado a las 4:17 de la madrugada y desplegó cerca de 80 efectivos de diez unidades, con apoyo de más de 20 vehículos.
Los bomberos trabajaron tanto en el frente exterior como en el interior de la estructura, con el objetivo principal de preservar el Museo Olímpico, ubicado en el segundo piso del velódromo.
El fuego quedó controlado en la noche del mismo miércoles. “El incendio se encuentra controlado, sin posibilidad de propagación, restringido a la lona que cubre el complejo. El interior del edificio, incluido el Museo Olímpico, fue preservado”, informó el Cuerpo de Bomberos en un comunicado.

El alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Caveliere, estuvo en el lugar y declaró a medios locales que se desconocen las causas del incendio, aunque confirmó que comenzó por la parte externa. La Policía Civil realizará una pericia para determinar el origen del siniestro.
No es la primera vez que el velódromo sufre un incendio. Es la tercera ocasión en que el recinto arde desde su construcción para los Juegos Olímpicos de 2016. En 2017 ocurrieron dos incidentes similares causados por la caída de globos y farolillos de papel sobre la cubierta sintética, material que se derrite con facilidad y que en esta ocasión volvió a ser el principal combustible del fuego.

El velódromo fue la última instalación entregada para los Juegos Olímpicos de Río 2016, con un costo de 143 millones de reales, y no realizó ningún evento de prueba antes de los Juegos.

Desde entonces se convirtió en un centro deportivo activo que atiende a cerca de 5.000 alumnos en 33 modalidades deportivas y esta semana acogía un mundial de esgrima.
El recinto alberga acuerdos con las confederaciones nacionales de ciclismo, esgrima y levantamiento de pesas, y es sede habitual de unos 50 eventos anuales.

El Museo Olímpico, inaugurado en agosto del año pasado dentro del velódromo en un espacio de 1.700 metros cuadrados, resultó sin daños graves. Su colección de cerca de mil piezas distribuidas en 13 áreas distintas, que incluye medallas, balones y antorchas de los Juegos de 2016, quedó intacta. Como medida preventiva, el Ginásio Educacional Olímpico Isabel Salgado suspendió las clases durante la jornada.
