El fútbol americano de la NCAA llega a su final con el duelo entre Miami Hurricanes e Indiana Hoosiers donde se define el campeón del College Football Playoff.
Este es el evento más importante de cualquier deporte americano a nivel universitario, por eso no es raro ver a grandes figuras como Donald Trump o Marco Rubio, más cuando el juego se realiza en el Hard Rock Stadium, uno de los recintos donde se jugará el Mundial 2026.

En la previa del compromiso deportivo, Marco Rubio y su hijo Anderson fueron entrevistados por el medio OutKick.com, rodeados por decenas de fanáticos.
Rubio es egresado de la Universidad de Miami, a la cual pertenecen los Hurricans, por ello se le vio alentando al conjunto local.
Entre bromas, el secretario de Estado dijo que aún no estaba listo para ser entrenador “tengo un trabajo que hacer por un par de años más, dos o tres años, y luego estaré listo”.
Marco Rubio predijo el resultado de compromiso, apostando por su equipo, “28-21 Miami”.
Rubio también afirmó que estaba en el estadio para atender “negocios” con el presidente Trump.
Finalmente aprovechó para dejar un mensaje sobre sus raíces cubanas, dijo que la final era “una historia de ensueño”, al subrayar que ambos protagonistas comparten raíces cubanas y vínculos con la ciudad de Miami. “Fernando, el mariscal de campo de Indiana, se mueve en el mismo círculo que mi hijo”.
Durante los actos protocolarios del partido, las cámaras del Hard Rock enfocaron al presidente Donald Trump, que estaba con su familia en el palco del Hard Rock.
La reacción del público quedó captada desde el césped del campo, que, al ver a Trump, se dejó caer en aplausos, así lo compartieron las redes de la Casa Blanca.
President Donald J. Trump receives massive cheers from the Hard Rock Stadium crowd during the national anthem at the @CFBPlayoff National Championship. 🇺🇸🏈 pic.twitter.com/qiVp8fb2nW
— The White House (@WhiteHouse) January 20, 2026
Esta salida de Donald Trump se da en el marco de la intervención militar a Venezuela, las constantes amenazas de tomar Groenlandia, el caos sociopolítico en Irán y las presiones sobre varios países del continente americano, entre ellos, Cuba.
El presidente estadounidense ha intensificado sus amenazas contra Cuba tras la incursión en Caracas. Durante esa operación, murieron 32 soldados cubanos, algunos de los cuales formaban parte del equipo de seguridad de Maduro.
A principios de esta semana, Díaz-Canel negó la existencia de conversaciones en curso con Washington, como había afirmado Trump y México mantuvo su contribución a la energía en Cuba.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, dijo recientemente a la cadena CBS News que Washington permitiría a México suministrar petróleo a la isla para evitar un colapso.
Cuba produce cerca de 40.000 barriles diarios de crudo pesado indispensable para alimentar sus ocho termoeléctricas, que constantemente sufren averías. El país caribeño depende de esta infraestructura y de cientos de grupos electrógenos que funcionan con diésel, un recurso frecuentemente escaso.
Más de un millón de cubanos emigró desde finales de 2021, la mayoría hacia Estados Unidos, pero las fronteras estadounidenses se cerraron con la llegada de Trump a la Casa Blanca hace un año y decenas de miles de cubanos se quedaron en México.
Sheinbaum ha prometido varias veces hacer pública la forma en que Cuba paga el petróleo, ante constantes cuestionamientos de la prensa, pero hasta ahora sigue siendo un misterio.










