La canciller Angela Merkel anunció este domingo nuevas y drásticas medidas con las que pretenden frenar la segunda ola del coronavirus en Alemania, especialmente en medio de las fiestas de fin de año, debido a los “muy numerosos fallecimientos” y al “crecimiento exponencial” de los casos diarios de contagio que se han registrado en los últimos días. De acuerdo con cifras oficiales del centro de investigación de la Universidad Johns Hopkins, el país acumula 1.336.101 infecciones de la covid-19 y 1.606.685 fallecimientos.
“Estamos obligados a actuar, y actuamos ahora”, fueron las palabras con las que Merkel confirmó que a partir del próximo miércoles 16 de diciembre y hasta el 10 de enero todos los comercios no esenciales, así como escuelas y guarderías, van a cerrar sus puertas con el objetivo de evitar más propagación del virus.
Así lo decidió la canciller luego de participar en una reunión con los 16 líderes regionales de los estados federados, con quienes determinó que con este confinamiento parcial las empresas deberán permitir a sus empleados trabajar desde sus casas o facilitar las vacaciones durante estas próximas tres semanas y media “para aplicar en todo el país el principio de nos quedamos en casa”.

Incluso, el diario alemán Bild se refirió a esta reunión como la “cumbre más importante sobre el nuevo coronavirus” desde el comienzo de la pandemia.
Alemania ha impuesto estas medidas más drásticas tras revelarse incapaz de frenar la segunda ola de la covid-19. El número de nuevos casos diarios rozó los 30.000 los pasados viernes 11 y sábado 12 de diciembre, muy por encima del promedio diario de la primera ola que Alemania controló mejor que muchos países europeos. Además, el récord de muertos en un día se batió el jueves 10, con 598.
“Debemos intensificar urgentemente, y aún más, los esfuerzos”, había declarado el viernes el presidente alemán Frank-Walter Steinmeier. Después de seis semanas de cierre total de restaurantes, bares, teatros, cines, museos e instalaciones deportivas, Alemania constata que estas restricciones son insuficientes.

Incluso, hay más preocupación entre la autoridades por el hecho de que el coronavirus se vuelva incontrolable con las fiestas de fin de año. Es por este motivo que, según varios medios de comunicación alemanes, posiblemente las autoridades impongan restricciones para las mismas, como limitar el contacto social a un máximo de cinco adultos de dos hogares diferentes, excepto del 24 al 26 de diciembre, cuando el límite sería de 10 adultos.
“Si tenemos demasiados contactos ahora, antes de Navidad, y después son las últimas navidades con los abuelos, entonces habremos hecho algo mal”, advirtió la canciller Angela Merkel.
Así las cosas, el 49 % de los alemanes dice estar a favor de nuevas disposiciones, a pesar de la cercanía de las vacaciones de fin de año, frente al 13 % que se declara en contra, según una encuesta publicada el jueves por la cadena ZDF.

“La situación sigue siendo muy grave (...) Incluso se ha agravado desde la semana pasada”, recién alertó Lothar Wieler, presidente del instituto de vigilancia sanitaria Robert Koch (RKI). Según Wieler, la epidemia sigue progresando porque la población no ha reducido lo bastante sus contactos sociales y, también, estima que la situación del país se debe “al cansancio” de la población, después de casi diez meses de imposiciones inéditas.
Baviera es una de las regiones que no esperó a la reunión de crisis para tomar nuevas medidas: hay toques de queda en vigor desde esta semana en las localidades más afectadas.
En Sajonia, la provincia más afectada, ya se ha decretado el cierre de comercios y colegios, que entrará en vigor el lunes. También habrá toques de queda locales entre las 10:00 p. m. y las 6:00 a. m. En Baden-Württemberg, salir de casa solo está permitido por razones imperiosas, es decir, para ir al trabajo, comprar comida o asistir a una cita médica.
*Con datos de la AFP.
