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Rishi Sunak, en audiencia con el rey Carlos III. La esposa de Sunak es hija de uno de los billonarios más importantes de la India, dueño de Infosys. Lo llaman el Bill Gates de ese país.
Rishi Sunak, en audiencia con el rey Carlos III. La esposa de Sunak es hija de uno de los billonarios más importantes de la India, dueño de Infosys. Lo llaman el Bill Gates de ese país. - Foto: ap

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“Más rico que el rey”, “Ultra rico”, “locamente rico”: estos son los lujos y excentricidades del nuevo primer ministro del Reino Unido, Rishi Sunak. Tiene una piscina de 2.400 millones de pesos

“Ultrarrico”, “demasiado rico para el cargo”, “locamente rico” es como describen al primer ministro del Reino Unido, Rishi Sunak. Esta es la historia de esa fortuna y del simbolismo de su llegada al poder.

“Ultrarrico, joven y la primera persona de color en llegar a ser primer ministro del Reino Unido”. Así comienza el tradicional periódico The Guardian el perfil de Rishi Sunak, el hombre que llega a tomar las riendas de un Reino Unido en crisis. La muerte de la reina Isabel II, la inflación disparada, los escándalos y los problemas políticos hacen que la llegada de Sunak se sienta con emoción. “Qué alivio”, remata el diario en sus páginas de opinión.

En un país en el que las historias majestuosas son la constante, el ascenso al poder de Sunak se perfila como una de las mejores de los últimos tiempos. Un hindú que llega al primer cargo del Estado. Nació en la ciudad portuaria de Southampton y se educó con todos los pergaminos en prestigiosos colegios privados; luego en la icónica universidad de Oxford y después en Stanford. Este paso por Stanford le dio su mayor fortuna: conoció a su esposa, el amor de su vida, Akshata Murty. La bella joven es hija de uno de los billonarios indios de más renombre: NR Narayana Murthy.

Al hombre lo llaman el Bill Gates de la India. Es dueño de un imperio de software, la empresa Infosys, fundada en 1981 y a la que le atribuyen haber liderado la revolución tecnológica que volvió a su país una meca en este sector. Desde ahí, la vida de Sunak ha estado llena de lujos. Es tan rico, o tan ultrarrico, como lo describe The Guardian, que su fortuna hoy supera la del ya muy adinerado rey Carlos III. La del monarca está avaluada en 320 millones de libras esterlinas, mientras que la del primer ministro, en más del doble, 730 millones de libras (838 millones de dólares).

Antes de ser nombrado en el cargo, vivía en una mansión en Kensington, avaluada en 7 millones de libras, y los fines de semana los pasaba en su residencia en North Yorkshire, llena de lujos de ensueño. Entre ellos, una piscina avaluada en 400.000 libras esterlinas (unos 2.400 millones de pesos). También cuenta con gimnasio, estudio de yoga, sauna y canchas de tenis. Los medios calculan que solo en calentar la piscina se gasta lo que los londinenses en su factura de luz en un año. Cuando quiere viajar a Estados Unidos, puede hacerlo en las mismas condiciones de comodidad, pues tiene una mansión en Santa Mónica, avaluada en 5 millones de libras esterlinas.

Con su nombramiento se pasará a vivir a un modesto apartamento en Londres, donde residió también Margaret Thatcher. La llegada de un hindú al poder entraña una gran reconciliación con la historia. Arnoldo Mutis, experto en realeza británica, recuerda que el tatarabuelo de Carlos, Eduardo VII, despreció a Abdul, el sirviente indio por quien la reina Victoria estaba tan fascinada que lo volvió su mano derecha en su día a día como emperatriz de la India.

“Hoy su tataranieto Carlos tiene a un descendiente de hindúes no como sirviente, sino como primer ministro, el cargo político más importante del país. Algo impensable en tiempos de Victoria”, señaló Mutis. Tras la rápida caída de Liz Truss, que duró apenas 45 días en el cargo, la llegada de Sunak ha llenado de esperanza a los británicos. Es el tercero en ocupar este importante puesto en tan solo un año. Hay gran expectativa por su plan económico para lanzar el salvavidas y sacar al país de la crisis que vive. Ya se anunció que el 17 de noviembre dará a conocer la estrategia.

En el discurso al aceptar el cargo, reconoció que su propósito principal será la “estabilidad y unidad”, en medio del “profundo reto económico” que vive Reino Unido. “Mi máxima prioridad será unir a nuestro partido y a nuestro país, porque solo así superaremos los desafíos a los que nos enfrentamos y construiremos un futuro mejor y más próspero”, agregó. Todos los dedos están cruzados para que lo logre.