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Carlos III comparte con la población de Cardiff durante visita a Gales
Carlos III comparte con la población de Cardiff durante visita a Gales. - Foto: Jacob King/PA via AP

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Mujer ‘trolleó’ al rey Carlos III durante su visita a Cardiff con un particular regalo

Durante su visita a Gales, el pasado viernes, el rey Carlos III también fue interpelado por una ciudadana que acudió a saludarlo, quien cuestionó cómo la monarquía se da elevados lujos a cuenta de los impuestos del pueblo.

En medio de las ceremonias y visitas que ha asumido el rey Carlos III como parte de su nuevo rol como monarca del Reino Unido tras la muerte de su madre, la reina Isabel II, y como parte de los protocolos establecidos en el llamado plan Puente de Londres, referido a los actos de los funerales de la monarca, los reflectores han estado sobre el nuevo dirigente, quien ha sido objeto de múltiples críticas debido a las actitudes que ha tomado en los recientes días en algunas situaciones adversas reportadas durante los actos públicos de los que ha tenido que tomar parte.

En ese mismo sentido, la exposición del monarca ha sido mayor, debido al amplio despliegue que los medios de comunicación han dado al funeral de la reina Isabel II, y a la forma en la que las redes sociales han abordado los eventos en los que Carlos III ha tenido que participar en medio de su proceso de asumir el mando, registrando en días pasados, durante su visita a la ciudad de Cardiff, en Gales, un par de eventos inesperados, derivados de su interacción con el público.

El primero de los escenarios que llamó la atención el pasado viernes durante su visita a Cardiff, en compañía de su esposa, la ahora reina consorte, Camila Parker, se refirió a una broma que le quiso jugar una mujer presente en la concurrencia que se acercó a saludar al monarca durante su visita a la ciudad.

El hecho consistió en que, en medio del momento de los saludos a los asistentes, cuando el rey se acercó al público para dar la mano a quienes acudieron para vitorearlo, una mujer decidió entregarle un particular ‘regalo’, que aún no se sabe si consistió en una muestra legítima de cariño, o una simple burla en contra del rey por los sucesos que han acaecido recientemente cuando este ha tenido que firmar documentos, y los imprevistos le han despertado el mal humor, que ha servido para ponerlo en la lupa de sus nuevos gobernados, quienes acusan su mal genio e incluso lamentan su elevada irritabilidad.

Advirtiendo la frase “por las dudas”, que también podría tomarse como un “por si acaso”, la mujer que se presentó en medio de la multitud en Cardiff, entregó al rey un bolígrafo o esfero, recordando los problemas que recientemente el rey ha tenido con la tinta de los suyos, e incluso con los ‘tinteros’, el momento de firmar los documentos reales.

Aunque el rey Carlos recibió el esfero, y se quedó observando por algunos segundos con seriedad, generando un ambiente tenso, rápidamente este entendió la alusión, y brindó una sonrisa a quien osó hacerle el particular regalo, despertando a su vez la simpatía de otros asistentes, al demostrar que se ha aprendido a tomar con agrado algunas burlas respetuosas.

Algunos medios internacionales han calificado lo ocurrido como un ‘bálsamo’ para el nuevo monarca, en medio de los tensos días que vive, marcados por, además del luto por el deceso de la reina, la explosión de eventos públicos que han maximizado su exposición, y con ello ha quedado más a la deriva de la opinión pública, más aún con sus episodios de ira.

Los escenarios lamentables que ha vivido en la última semana el rey Carlos con referencia a bolígrafos se refieren primero a la firma de documentos reales el pasado fin de semana, donde el rey se mostró incómodo por la presencia de un tarro de tinta sobre el escritorio que le estorbaba, pidiendo con extraños gestos que esta fuera retirada, y un segundo episodio al firmar el libro de condolencias, cuando un problema en el esfero que usaba hizo que se derramara tinta, y, desató la furia del monarca, quien incómodo salió del salón afirmando que “¡no puedo soportar esta maldita cosa! ... cada apestoso momento”, lo cual generó una ola de rechazo en su contra.

En ese mismo contexto, en el que los reflectores se han posado sobre Carlos III, han salido a la luz algunos factores de la personalidad del rey y de sus caprichos, que han despertado la irritabilidad de la población.

En ese sentido, se conocieron caprichos y particularidades del monarca, como solicitudes poco usuales a mayordomos, entre las que se cuenta el planchar sus cordones de los zapatos, o exigir que la crema dental sea puesta por sus empleados en el cepillo de dientes, que despertaron la irritación del público.

Precisamente, en Cardiff, durante sus saludos a los concurrentes, Carlos III tuvo que soportar un reclamo airado de una asistente al evento quien le reprochó la plata que Reino Unido invierte en la familia real y los hábitos que de él han sido revelados, afirmando que él se da lujos a cuenta de la sociedad que debe contribuir al fisco con los impuestos con que finalmente se pagan las fiestas y lujos de la monarquía.

Pese al reclamo airado de la ciudadana, el rey siguió su ruta de saludos, visiblemente incómodo por el regaño.