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¿Por qué Donald Trump pensó en lanzar misiles a México durante su mandato?

El exsecretario de Defensa Mark Esper realizó varias afirmaciones sobre el exmandatario estadounidense en un polémico libro que se publicará en mayo.


Donald Trump le preguntó en 2020 a su ministro de Defensa si era posible bombardear los laboratorios de narcotraficantes en México, informó el mismo ministro, Mark Esper, en un libro que se publicará el martes.

Según extractos citados por el diario The New York Times, Trump estimaba en aquel entonces que Estados Unidos podía negar ser el responsable de los ataques con misiles contra objetivos en suelo mexicano, afirmó Esper, ministro de Trump entre julio de 2019 y noviembre de 2020.

El entonces mandatario habría preguntado en dos ocasiones si las fuerzas armadas podían “disparar misiles sobre México para destruir los laboratorios de drogas”, escribió Esper en sus memorias intituladas A Sacred Oath (un juramento sagrado), afirmando que las declaraciones de Trump lo dejaron atónito.

Trump se separó de Esper en noviembre de 2020, pocos días después del anuncio de los resultados de la elección presidencial que perdió ante Joe Biden.

Las relaciones entre el fogoso presidente y su ministro eran tensas desde que el jefe del Pentágono se opuso públicamente a desplegar el Ejército para reprimir manifestaciones antirracistas en el país, unos meses antes.

En otros extractos del libro, Esper escribió que al margen de las manifestaciones, en junio de 2020, el presidente, irritado, declaró en el Despacho Oval de la Casa Blanca: “¿No pueden simplemente dispararles? Dispárenles en las piernas o algo”.

El 1.° de junio de 2020 hubo manifestaciones en los alrededores de la Casa Blanca a raíz de la muerte días antes del afroestadounidense George Floyd, en Minneapolis, a manos de un policía blanco, que mantuvo presionada la rodilla sobre su cuello.

El contexto, según Mark Esper, era “surrealista”, escribió en sus memorias.

“La buena noticia: no fue una decisión difícil” no seguir la idea del presidente republicano, prosigue. “Lo malo: tenía que encontrar una manera de hacer retroceder a Trump sin montar un lío, que era lo que yo estaba tratando de evitar”, dijo.

En un libro publicado en agosto de 2021, el periodista Michael Bender ya afirmó que el multimillonario había exclamado en repetidas ocasiones “dispárenles”, durante esas manifestaciones.

Biden trata de extremistas de derecha a republicanos vinculados a Trump

El presidente Joe Biden cambió el discurso unificador y la mano tendida a la oposición, por un mensaje claro hacia las cruciales elecciones legislativas de noviembre: estás conmigo o con los republicanos de Donald Trump, la organización “más extrema” en la historia de Estados Unidos.

El demócrata ganó la Casa Blanca en 2020, con la promesa de pasar página a la era Trump (2017-2021).

A pesar de que el exmandatario seguía afirmando sin pruebas que le habían robado la reelección, Biden y su equipo lo ignoraron, negándose incluso a pronunciar el nombre. “El ex tipo”, lo llamaban. Sin embargo, de cara a los comicios de mitad de mandato, e incluso a su propia reelección en 2024, Biden ha cambiado el tono.

¿Por qué? Porque por mucho que haya decepcionado a algunos estadounidenses, que lo cuestionan por la caótica retirada de Afganistán o la inflación más alta en cuatro décadas, entre otros temas, Biden quiere que todos recuerden que Trump está al acecho.

“No me comparen con el todopoderoso, compárenme con la alternativa”, pidió Biden el mes pasado en un viaje al estado de Washington. “Lo escucharán con ese mantra mucho más en los próximos meses”, les dijo el miércoles a periodistas la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki.

El propio Biden redobló la apuesta y arremetió contra el movimiento ‘Make America Great Again’ (Hacer grande a Estados Unidos otra vez), o Maga, liderado por Trump. “Esta multitud de Maga es realmente la organización política más extrema que ha existido en la historia de Estados Unidos, en la historia reciente de Estados Unidos”, sostuvo el miércoles.

Biden preside una economía robusta y ha restaurado el liderazgo mundial de Washington en respuesta a la invasión rusa de Ucrania. Sin embargo, la altísima inflación golpea a todos los votantes, mientras que cuestiones como la inmigración ilegal y las vacunas contra la covid-19 inflaman la derecha.

Si los demócratas pierden en noviembre la Cámara de Representantes o el Senado, o ambos, como muestran las encuestas, Biden se enfrentará a dos años de obstrucciones e investigaciones por un Partido Republicano que sigue siendo en gran medida leal a Trump.

*Con información de la AFP.