El Senado francés ha aprobado este miércoles 8 de marzo el artículo clave del proyecto de reforma de las pensiones que eleva la edad mínima de jubilación de los 62 a los 64 años. Los legisladores han dado el visto bueno al artículo 7, que pospone la edad de jubilación, con 201 votos a favor y 115 votos en contra, según ha informado la cadena BFMTV.
En declaraciones al citado canal de televisión, el ministro de Trabajo francés, Olivier Dussopt, ha valorado que la aprobación de este artículo por parte del Senado es un “voto de responsabilidad”, al tiempo que ha subrayado la “muy amplia” mayoría y ha criticado el comportamiento de la izquierda, que ha calificado de “obstrucción”.

“Es ante todo un voto de responsabilidad del Senado. (...) Tenemos desacuerdos, tenemos discusiones con el Senado, es normal, pero sobre la cuestión de la edad, sobre las respuestas que se deben dar al déficit estructural, podremos aumentar gradualmente la edad de jubilación”, ha declarado Dussopt.
No obstante, los legisladores tienen que examinar y aprobar, antes de que termine la semana, la totalidad del proyecto de ley, que incluye una revalorización de las pensiones al 85 por ciento del salario mínimo interprofesional, alrededor de 1.200 euros netos.

Estas medidas se han encontrado con la respuesta de la sociedad en las calles, que ha participado en varias manifestaciones en las últimas semanas, reuniendo a más de 1,28 millones de personas durante la jornada de este martes, según los datos gubernamentales en la última de ellas. Los principales sindicatos confirmaron nuevas manifestaciones durante el sábado, indicando que “el Gobierno debe retirar su proyecto ahora”.
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Un día después de la mayor protesta contra la reforma de las pensiones del presidente liberal Emmanuel Macron, sindicatos y Gobierno se enrocan en sus posiciones a medida que la presión aumenta para ambos. ¿Cuál es la situación?
La movilización entró el martes en una nueva fase, con la protesta más numerosa hasta el momento –1,28 millones de manifestantes, según las autoridades, y 3,5 millones, según la CGT– y con el inicio de huelgas prorrogables.
La protesta busca que el Gobierno retire su plan de retrasar la edad de jubilación de 62 a 64 años para 2030 y de adelantar a 2027 la exigencia de cotizar 43 años (y no 42, como ahora) para cobrar una pensión completa.

Tras cinco masivas manifestaciones pacíficas en enero y febrero, los sindicatos decidieron intensificar su lucha, ante el rechazo del gobierno de Macron y de la primera ministra, Élisabeth Borne, a dar marcha atrás.
Las acciones, que continuarán el jueves, se centran en sectores clave como la energía y el transporte. Los sindicalistas bloquean la expedición de combustible de las refinerías, los depósitos de gas y cuatro terminales metaneras.

La anulación de trenes y las perturbaciones en el transporte público continuarán el jueves, pero en menor medida que los días anteriores. Jueves y viernes, habrá de nuevo entre un 20 % y un 30 % de vuelos anulados en los principales aeropuertos.
Los sindicatos convocaron nuevas protestas el sábado y la próxima semana (probablemente miércoles), pero su lucha estuvo presente en la marcha feminista de este miércoles. Las organizaciones juveniles llamaron a la huelga de estudiantes el jueves. Este miércoles ya hubo bloqueos en universidades.
Con información de Europa Press.
