ENTREVISTA

“Si no existe orden, hay caos, y donde existe caos no hay libertad”: José María Aznar en SEMANA

El expresidente español habla de lo que está pasando en el mundo: las protestas en Europa, la irrupción digital y la salud mental.

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25 de octubre de 2026 a las 5:55 a. m.
José María Aznar, expresidente del Gobierno de España y presidente ejecutivo de la Fundación Faes, con Cristina Castro, editora general de SEMANA.
José María Aznar, expresidente del Gobierno de España y presidente ejecutivo de la Fundación Faes, con Cristina Castro, editora general de SEMANA. Foto: Brian Rosado

SEMANA: Usted está en Bogotá invitado para hablar sobre salud mental en el foro HumanaMENTE, organizado por el expresidente Iván Duque y su esposa. ¿Por qué se sumó a una discusión pública sobre este tema?

José María Aznar (JMA): Porque la preocupación por todos los temas relativos con la salud en general es muy importante. La preocupación, el interés y los avances científicos en torno a la salud mental, también, y cómo todo eso puede contribuir al progreso de la humanidad, pues es una consecuencia muy relevante, ¿no?

Sobre todo en unos momentos de gran cambio tecnológico, de grandes cambios demográficos, de extensión de la esperanza de vida de las personas y también, evidentemente, en unos momentos en los cuales el alargamiento de la vida y el envejecimiento de la población hacen que todos esos elementos de estudio científico sobre la evolución mental del ser humano sean muy importantes.

SEMANA: ¿Cuál es su mensaje a los gobiernos sobre cómo abordar este tema?

JMA: Un gobernante debe saber que tiene que tener un sentido de la historia muy claro, tiene que saber de dónde viene, tiene que saber que va a administrar siempre medios escasos y tiene que saber a dónde quiere dirigirse.

Y, por lo tanto, cuando se tiene la oportunidad de gobierno, sea un gobierno que pueda durar cuatro, cinco u ocho años, hay que ser lo suficientemente humilde para saber: bueno, yo no voy a resolver todos los problemas en ese tiempo, pero me puedo concentrar en algunos en los cuales evidentemente puedo aportar. Puedo mejorar las condiciones del país y ayudar a mejorar las condiciones de las personas.

Ese para mí es el elemento básico y más válido de la política. Y aquellos políticos que nos consideramos liberales no intentamos acercarnos a un mundo perfecto, sino hacer el mejor mundo de los posibles. Y, por lo tanto, el hacer el mejor mundo de los posibles y que los países vayan progresando es la función esencial de un gobierno. Iván Duque lo comprendió bien y lo dice.

SEMANA: Sobre su visita acá con la presentación que hizo ayer de su libro, llamado Orden y libertad, se puede decir que estos son dos conceptos que en los últimos tiempos nos han querido vender como antagónicos.

JMA: Son conceptos que están en la bandera y en el escudo de Colombia. Libertad y orden. En mi libro, es Orden y libertad. Yo mantengo la idea de que si no existe orden, existe caos, y donde existe caos no hay libertad. Por lo tanto, el orden es paso elemental para que exista libertad.

José María Aznar: Expresidente del Gobierno de España y Presidente Ejecutivo de la Fundación FAES.
Cristina Castro, editora de Mundo
José María Aznar, expresidente del Gobierno de España y presidente ejecutivo de la Fundación Faes. Foto: Brian Rosado

Hay libertad porque vivimos en una sociedad ordenada, que respeta las leyes, que respeta la convivencia, que la gente no se toma la justicia por su mano, porque si se la toma, es sancionada, porque hay un sistema que es el Estado de derecho; eso es la democracia liberal y eso es lo que yo reivindico en ese libro. Y hoy en este momento en las sociedades están fallando las democracias liberales que están bajo ataque; están fallando dos elementos.

Uno, en muchos casos, son sociedades desordenadas por distintas razones y ese desorden en las sociedades hace que la libertad, que es un bien frágil, pero muy poderoso, pero muy frágil y que hay que cuidar, esté en riesgo y en peligro. Ese es el sentido de ese libro, un alegato por el favor de la democracia liberal en la que yo creo.

SEMANA: Su mensaje a favor de la democracia hoy llama la atención. Europa vive unas protestas muy fuertes y la violencia que se vivió la semana pasada en Francia fue muy impactante. ¿Qué está pasando?

JMA: Está pasando más agudamente por algunos países. Francia tiene una tradición revolucionaria grande, mucho más una tradición revolucionaria que reformista. Pero está pasando que todas las democracias viven un momento de presión por tres elementos básicos. Uno, los gobiernos autoritarios, totalitarios, que quieren cambiar los sistemas; el segundo, el populismo que afecta a muchos países, no solamente a América, también a países europeos y a muchos países del mundo, y que es un enemigo interno de las democracias liberales.

Y, en tercer lugar, están las consecuencias de la revolución tecnológica, que ha sido la revolución más importante en la historia de la humanidad y que es una revolución que está, digamos, alterando todos los pilares. La construcción de todo eso en medio de una crisis demográfica muy grande, en medio de problemas con la inmigración, las diferencias culturales en esa inmigración y los problemas de atasco en las sociedades en cuanto a movilidad social, es lo que motiva que algunos países socialmente se bloqueen.

SEMANA: ¿En Francia qué pasa particularmente?

JMA: Francia tiene problemas en ese terreno. Además, la extrema izquierda francesa y el radicalismo islámico que vive en Francia tienen unas expresiones muy fuertes que los han unido. Han intentado derribar la República Francesa, han intentado derribar la democracia liberal francesa y eso es algo que a los que defendemos la democracia liberal no nos gusta; evidentemente, los dirigentes franceses y la mayoría de los franceses quieren preservar su democracia.

SEMANA: Hoy vivimos en un mundo en que la política está un poco teatralizada y buscando los extremos. ¿Por qué cree que los votantes se inclinan hacia los dos extremos de la política, sea de la derecha o de la izquierda?

JMA: Porque en los países, al perder el punto de referencia, todo se transforma en algo que hay que satisfacer inmediatamente. Muchas cosas que antes eran expectativas se transforman en derechos y entonces se exige a los Estados y a los gobiernos el cumplimiento de la satisfacción de los derechos, inmediatamente la ONU. Y eso es imposible. Y surgen atascos. Los sistemas no son perfectos, son imperfectos. El problema es que uno tiene que valorar en una sociedad qué es más imperfecto. ¿Es posible luchar contra la criminalidad defendiendo la ley? Claro.

Es deseable que justamente sea desde la defensa de la ley desde donde se luche contra la criminalidad. Es deseable que los gobernantes tengan unos comportamientos correctos para que los ciudadanos confíen en las instituciones, claro. ¿Es necesario que haya instituciones fuertes? Claro. ¿Es preservar el valor de la libertad? Claro. Todas esas cosas son las que tenemos que tener muy presentes en nuestras sociedades, ¿no? El motor más importante que tiene un ser humano a su disposición es la libertad.

Y cuando la libertad se pone en marcha, pues yo tengo que decir que siempre ganan. Por lo tanto, cada vez que la libertad ha sido desafiada por sistemas, por dictaduras, por sistemas autoritarios totalitarios, la libertad ha ganado. Confiemos en ella.

SEMANA: Desde Colombia hemos seguido muy de cerca las protestas que hay en España, especialmente alrededor de la vivienda. Lo vi en una entrevista decir que cuando usted era joven, no consideraba que la vivienda fuera un derecho...

JMA: No dije que yo no considerara. Es que cuando yo era joven, la vivienda no era un derecho, era una expectativa... Vamos a ver, para que haya vivienda se necesita que haya construcción. Para que haya construcción, se necesita que haya licencias. Para que haya licencias, se necesita que haya una oferta de suelo. Para que haya oferta de suelo, se necesita liberalizar el suelo. Si usted no construye, si usted no ofrece suelo, si usted no ofrece viviendas, ¿cómo no va a haber una crisis de la vivienda? Es absolutamente claro.

Si usted restringe la oferta, restringe la oferta de suelo, restringe la construcción, restringe la oferta de viviendas que están en alquiler, pues el precio de las viviendas lo que va a hacer es subir, ¿no? Eso es lo que me parece que es un gravísimo error.

En cuanto más se restringe la oferta de vivienda, cuanto más dificultades se pone al que puede alquilar una vivienda, cuanto más se considera al propietario de una vivienda como un delincuente, pues entonces habrá cada vez menos alquiler y los que van a pagar el pato van a ser los jóvenes que necesitan la vivienda.

SEMANA: Quiero consultarle sobre este tercer enemigo de la democracia liberal, que es el desarrollo, digamos, negativo de la tecnología. Y ya que estuvo en un espacio para hablar de salud mental, quiero preguntarle: ¿por qué lo ve como un adversario?

JMA: La inteligencia artificial es una oportunidad grande, pero también está llena de riesgos. Porque es la primera revolución en la cual el ser humano ha creado máquinas para sustituir al ser humano. Eso no había existido nunca. Por lo tanto, lo que vamos a estar o ya vivimos es una sociedad que está marcada no solamente por las relaciones entre los seres humanos, sino por las relaciones entre los seres humanos y las máquinas.

Hay una carrera desbocada entre los Estados, entre las naciones, especialmente entre dos, para ver quién predomina, porque se tiene sobreentendido que el que controla la inteligencia artificial controlará el mundo, salvo que no lo controle ninguno de los dos y la inteligencia artificial acabe con los dos. También hay unos riesgos muy evidentes del control del ser humano sobre las máquinas, porque hemos creado máquinas con capacidades muy superiores a las nuestras y que no entendemos cómo razonan, pero que pueden razonar y tomar decisiones sin control del ser humano.

Eso es lo que hemos creado y, por lo tanto, no podemos mirar hacia otro lado. Porque tenemos que saber: esto es lo que hay, y dentro de esto el ser humano puede prevalecer o puede prevalecer la máquina. Yo deseo que prevalezca el ser humano, pero para eso vamos a tener que actuar y vamos a tener que tomar muchas decisiones que ahora no se están tomando.

SEMANA: Presidente, le quiero hacer una última pregunta sobre su vida hoy. Usted estuvo muchos años en el poder en España y hoy se dedica a ir a universidades, a hablar de temas como este, a compartir lo que sabe. ¿Cómo se siente, como se suele decir, ver los toros desde la barrera?

JMA: Me encuentro muy bien y, además, me considero un privilegiado. A mí, la vida me ha tratado muy bien. No me ha regalado nada. Me lo he ganado yo con mi esfuerzo. Me dedico a estudiar esencialmente, a trabajar. Dentro de trabajar, me dedico a estudiar, a intentar aprender nuevas cosas, a intentar conocer esas nuevas cosas y a intentar entender esas nuevas cosas. Y cuando consigo conocerlas y entenderlas, si puedo y me invitan, trato de explicarlas. Y eso es fundamental, eso es muy importante. Eso es lo que puedo hacer y eso lo hago con mucho gusto.