Confiado de que conocería a una supuesta mujer con la que venía charlando a través de la plataforma de citas Tinder, un soldado por poco pierde la vida en Escocia luego de que acudiera al sitio donde había acordado verse con la persona que le había generado confianza y quería conocer personalmente.
Medios escoceses afirman que Cobhan Mclelland, el joven soldado de 18 años, salió el pasado 21 de marzo de su cuartel en Edimburgo, para cumplir la cita a ciegas que había concretado por medio de la plataforma Tinder.
Sin embargo, lejos de imaginarse que había sido engañado, pues le habían tendido una trampa, el militar llegó a una propiedad en Kidlaw Close, alrededor de las 6:05 de la mañana. Una vez dentro del predio, el soldado terminó secuestrado, torturado y quemado.

De acuerdo con la Policía de Escocia, fueron los vecinos del apartamento quienes los alertaron de que algo extraño estaba pasando en ese lugar. Al llegar al predio, las autoridades detuvieron a un hombre identificado como Dylan Rigby, de 19 años, quien sería el responsable de someter a torturas al militar Cobhan Mclelland.
Entre tanto, gravemente herido, el militar fue llevado hasta un hospital debido a las heridas que habría sufrido por parte de Dylan Rigby, quien deberá comparecer ante la justicia escocesa por delitos como secuestro, agresión e intento de asesinato.
Por el momento las autoridades desconocen las causas que habrían llevado a Rigby a actuar de esa manera. Mientras el militar se recupera de las graves heridas, su familia abrió una cuenta en GoFundMe para recibir donaciones y así poder costear las terapias del joven soldado.
El anterior caso hizo recordar el de Sarah Everard, la joven cuyo asesinato desató una ola de ira y consternación en Reino Unido. La mujer desapareció cuando se dirigía caminando a su casa en el sur de Londres, sin dejar rastro.

Ocurrió la noche del pasado 3 de marzo. Más de una semana después, el cuerpo sin vida de esta joven de 33 años de edad fue hallado en un bosque en Kent, en el sureste de Inglaterra.
Las autoridades detuvieron a Wayne Couzens, un agente de la Policía Metropolitana de Londres (Met o Scotland Yard), quien ha sido acusado del secuestro y asesinato de Everard. El caso ha generado una gran conmoción y polémica en Reino Unido.
En días pasados, la policía disolvió una vigilia en honor a Everard en una criticada intervención, que llevó al gobierno a pedir una investigación independiente de las acciones policiales contra ese grupo de personas, la mayoría, mujeres.
“Como cualquiera que lo vio (las imágenes de la actuación policial), estoy profundamente preocupado”, manifestó en su momento el primer ministro Boris Johnson.
La sociedad respondió el domingo con nuevas movilizaciones.
Destino desconocido
La última vez que Everard fue vista, caminaba sola por una calle principal en Clapham, en el sur de Londres.
Grabaciones de cámaras de seguridad la muestran cuando regresaba desde la casa de una amiga hacia su vivienda.
Más o menos a esa hora conversó por teléfono con su novio. Fue la última comunicación que se conoce de Everard.
Según ha dicho la policía, no está claro si Everard llegó finalmente a su casa.

Tras ser reportada su desaparición, los investigadores visitaron unas 750 viviendas, revisaron numerosas grabaciones de cámaras de seguridad y recibieron al menos 120 llamadas de ciudadanos que intentaban aportar datos.
Carteles con su fotografía fueron colgados en las calles y compartidos en redes sociales; y los investigadores incluso hicieron un rastreo en un estanque en un parque cercano a la zona donde fue vista por última vez.
Finalmente, el miércoles 10 -casi una semana después de su desaparición- las autoridades informaron sobre el hallazgo de unos restos humanos en una zona boscosa de Kent. Posteriormente, confirmaron que eran de Everard.
