El presidente estadounidense, Donald Trump, ha declarado que Cuba se encuentra al borde del colapso debido a la ruptura de su tradicional vínculo económico con Venezuela. Estos comentarios reflejan la opinión de la administración de que las políticas de máxima presión contra ambos regímenes de izquierda están logrando el efecto deseado.
En declaraciones a la prensa en Iowa el martes, Trump declaró: “Cuba caerá muy pronto. Cuba es realmente una nación que está muy cerca del fracaso”. Vinculó directamente esta predicción con la pérdida de apoyo de Venezuela, un aliado clave durante décadas. “Recibieron su dinero de Venezuela. Obtuvieron su petróleo de Venezuela. Ya no lo reciben”, añadió.

Venezuela, un país que durante años abasteció a Cuba con petróleo en condiciones preferenciales a cambio de servicios, entre ellos el envío de personal médico. Sin embargo, el endurecimiento de las sanciones bajo la administración de Donald Trump y la caída de Nicolás Maduro suspendieron la capacidad de Caracas para sostener ese apoyo.

La reducción de todo el flujo entrante ha profundizado la ya delicada situación económica de la isla, marcada por el embargo estadounidense y por problemas estructurales de larga data para la dictadura cubana.
Además, las declaraciones de Trump están en medio de una estrategia más amplia de Estados Unidos orientada a ejercer una presión máxima sobre los gobiernos socialistas del hemisferio occidental, a los que considera hostiles a los intereses de su gobierno y de Occidente.

Al enfatizar el aislamiento creciente y la falta de recursos de Cuba, la Casa Blanca deja claro que mantendrá una postura dura, con la expectativa de que el asfixiamiento económico pueda derivar en un eventual cambio político en La Habana tras más de 60 años de dictadura de parte de los hermanos Fidel y Raúl Castro, así como el actual líder, Miguel Díaz-Canel.

¿México al rescate?
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, afirmó este martes que “México va a seguir siendo solidario” con Cuba, tras reportes de prensa que aseguran que su gobierno decidió suspender los envíos de petróleo a la isla.
La estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) mantenía los envíos de hidrocarburos a Cuba, que atraviesa una profunda crisis energética, en medio de fuertes presiones de Estados Unidos para impedir el arribo de este y otros recursos a la isla.

Sheinbaum omitió confirmar o desmentir la versión difundida por algunos medios de comunicación y analistas acerca de la suspensión del suministro de petróleo, pero aseguró que “México va a seguir siendo solidario” con Cuba.
“La decisión de México de vender o dar por razones humanitarias a Cuba petróleo tiene que ver también con una decisión soberana que ha venido desde hace muchos años”, respondió la mandataria izquierdista a las preguntas de periodistas sobre presuntos apremios de Washington para suspender los envíos.
Con información de AFP.
