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El presidente del régimen bolivariano, Nicolás Maduró, dijo que el Carvativir,  “elimina 100 por ciento el coronavirus”., pero al parecer noes más que un aceite esencial de tomillo.
- Foto: AP

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Venezuela les otorga arresto domiciliario a seis ejecutivos petroleros estadounidenses

Los cargos que se les imputaron a los ejecutivos, hace más de tres años, están relacionados con corrupción.

Este viernes se dio a conocer que a seis ejecutivos petroleros estadounidenses que están encarcelados en Venezuela desde hace más de tres años, a quienes se les imputaron cargos de corrupción, se les otorgó arresto domiciliario “en un gesto de buena voluntad” del gobierno venezolano frente a la administración de Joe Biden, mientras este último revisa su política sobre el país suramericano.

Esta liberación parcial de los seis funcionarios de la compañía Citgo, cuya sede principal está ubicada en Houston, la dieron a conocer abogados y familiares de los trabajadores, de acuerdo con The Associated Press.

Los sujetos son Tomeu Vadell, José Luis Zambrano, Alirio Zambrano, Jorge Toledo, Gustavo Cárdenas y José Pereira, quienes fueron transportados a la cárcel en 2017 por agentes de seguridad enmascarados cuando celebraban una reunión en Caracas el día previo a la Acción de Gracias.

Estos hombres viajaron a Venezuela para estar presentes en una reunión en la sede de la empresa matriz de Citgo, el gigante petrolero estatal PDVSA.

Ya en diciembre de 2019, los denominados Citgo 6 habían recibido el arresto domiciliario, pero dos meses después tuvieron que volver a prisión, cuando el entonces presidente estadounidense Donald Trump le dio la bienvenida a Juan Guaidó a la Casa Blanca.

A comienzos de la semana, altos funcionarios de Biden de varias agencias federales esperaban reunirse para analizar las sanciones que ha impuesto Estados Unidos, entre las que está la posibilidad de flexibilizar las sanciones petroleras paralizantes que heredó y así apoyar un intento incierto de diálogo entre Maduro y sus oponentes.

No obstante, el encarcelamiento continuo de estadounidenses se ve como uno de los principales obstáculos para llegar a acuerdos.

Hace unas semanas, el canciller del vecino país, Jorge Arreaza, aseguró que el presidente estadounidense “ha optado por mantener una posición de irracionalidad” al desconocer al Gobierno venezolano de Nicolás Maduro y afirmó haber tratado de restablecer el contacto con la Casa Blanca.

Estados Unidos lidera la presión contra el mandatario socialista con una avalancha de sanciones que arreciaron durante la anterior administración de Donald Trump y que incluyen un embargo petrolero desde 2019.

Arreaza, ministro de Relaciones Exteriores desde 2017, aseguró en una entrevista con la agencia AFP que el país está “aprendiendo a convivir, superar, ‘baipasear’ y burlar las sanciones”, que “han hecho mucho daño”.

Sostuvo que Maduro está abierto a normalizar las relaciones con Washington, pero que el nuevo Gobierno ha “optado por mantener una posición de irracionalidad” al considerar como presidente venezolano al líder opositor Juan Guaidó, tras la reelección de Maduro en 2018 en unas elecciones que se consideraron fraudulentas.

“Hemos enviado mensajes”, dijo el canciller en la entrevista en su despacho en Caracas. “No hemos tenido contacto o respuesta positiva a la mano extendida por el presidente Maduro, pero notamos menos agresividad” en comparación con el gobierno Trump.

Arreaza recordó una conversación con Elliott Abrams, el principal diplomático de la administración Trump para asuntos venezolanos, en la que le advirtió que, tras fracasar la estrategia de un golpe de Estado, Washington ejercería “presión máxima” para conseguir la caída de Maduro en el largo plazo.

“Me dijo: ‘se van a quedar sin petróleo, sin gasolina, sin electricidad, sin alimentos, hasta que al final no aguante el pueblo y ustedes salgan del poder’”, relató.

Aseguró que le respondió: “Usted me habla de un maratón, vamos a ver quiénes son mejores, porque los venezolanos somos los mejores maratonistas en la historia de la independencia, y el presidente Nicolás Maduro se le va a escapar al pelotón”.

Estados Unidos fue, por décadas, el principal cliente del petróleo venezolano, que debió ser reconducido a otros países tras las sanciones.

Pero hasta eso es un problema, explicó Arreaza, pues muchas empresas temen ser sancionadas por el Gobierno estadounidense por hacer negocios con Venezuela: “Te persiguen los buques, prácticamente hay que hacer una táctica irregular, una guerrilla en el mar, para poder hacer llegar el petróleo a sus legítimos compradores”.

Hemos tenido que hacer las cosas insospechadas”, reconoció Arreaza, antes de acotar: “Pero eso lo hacen quienes compran el petróleo venezolano”.

Antes de que arreciaran las sanciones, Venezuela ya atravesaba una severa crisis económica que expertos atribuyen a las políticas del chavismo y una colosal corrupción.