Un colombiano y una mujer de Nueva Jersey fueron declarados culpables en Estados Unidos por participar en un esquema que utilizó identidades robadas, documentos falsos y una empresa que, según las autoridades, nunca prestó los servicios que reportaba.

Una empresa que solo existía sobre el papel
Luis Pino-Copete, de 42 años y residente en Bogotá, y Jael Watts, de 45 años, operaban Pearl Transit Corporation, una compañía con sede en Nueva Jersey que aseguraba tener conductores encargados de transportar a adultos mayores y personas con discapacidad, además de ayudar a personas sin hogar.
La investigación estableció que la compañía no tenía esos conductores ni realizaba esos servicios. Para aparentarlo, los implicados presentaban información falsa sobre trabajadores y supuestos beneficiarios.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos indicó que algunas de las personas incluidas en los registros “estaban fallecidas en el momento en que supuestamente recibieron viajes”. También aparecieron supuestos conductores que nunca habían manejado un automóvil.
Entre julio de 2019 y octubre de 2025, el esquema llevó a presentar solicitudes falsas para obtener reembolsos de programas federales. En total, buscaron recibir más de 13 millones de dólares, aunque las pruebas del juicio establecieron que obtuvieron fraudulentamente más de 1,6 millones de dólares.
El dinero terminó en lujos
El caso involucró recursos destinados a programas para personas vulnerables. Entre las cantidades obtenidas figuraron US$ 529.500 de un programa del condado de Gwinnett, Georgia; US$ 429.885 de fondos de transporte del área de Los Ángeles; US$ 283.000 de un programa del condado de Kern, California, y US$ 379.149 de Raleigh, Carolina del Norte.
Los investigadores también revisaron las cuentas bancarias de la pareja y encontraron gastos que contrastaban con el propósito de esos recursos.

Más de US$ 100.000 fueron destinados al alquiler de vehículos Porsche y otra cantidad superior a US$ 100.000 fue gastada en la marca de lujo Loro Piana en Manhattan. Además, las autoridades documentaron un viaje de varios meses por Europa durante 2024.
El fiscal federal adjunto John A. Sarcone resumió el contraste de manera directa: “Estos dos acusados cambiaron sus batas de spa toscano por monos naranjas a juego”.
La auditoría que destapó el caso
El caso comenzó a tomar forma a finales de 2024, cuando Watts presentó solicitudes por casi US$ 750.000 ante el Departamento de Transporte del estado de Nueva York.
Las facturas llamaron la atención de la oficina del contralor estatal, que inició una auditoría. Para responder, Watts y Pino-Copete elaboraron nuevos documentos utilizando identidades de personas reales.

La revisión de sus teléfonos permitió encontrar conversaciones sobre la creación de esa documentación. Según el DOJ, Watts llegó a decir: “Hay que estar comprometido con este tipo de trabajo… y yo lo estoy”.
Después de que Watts fuera detenida en julio de 2025, los investigadores encontraron evidencias que involucraban a Pino-Copete. Él había contraído matrimonio con Watts en Colombia en 2023 y, según el DOJ, se incorporó al esquema en enero de 2024.
También fingieron entregar prótesis dentales
El fraude incluyó otro frente. La pareja afirmó que proporcionaba prótesis dentales gratuitas a personas sin hogar para solicitar recursos públicos.
Las autoridades determinaron que las prótesis se fabricaban en su vivienda mediante una impresora 3D y que cobraban a algunas personas por escanearles la boca y colocarles los aparatos.
Tras un juicio de varias semanas, un jurado declaró culpables a Watts y Pino-Copete de todos los delitos incluidos en la acusación.
La sentencia está prevista para el 21 de enero de 2027. Ambos enfrentan una pena mínima obligatoria de dos años y una máxima de 20 años, además de multas y una posible restitución de al menos US$ 1,9 millones. Pino-Copete, por no ser ciudadano estadounidense, también podría ser deportado después de cumplir cualquier condena.
