El presidente estadounidense, Donald Trump, envió soldados a Chicago, Los Ángeles y Portland, en pro de una ofensiva contra la migración irregular y la criminalidad desde su regreso a la Casa Blanca en enero.
En su momento, los mandatarios locales rechazaron estas medidas y las calificaron de un exceso autoritario, por lo que lanzaron una serie de desafíos legales. Así como lo han hecho diferentes ciudades en contra de las controvertidas decisiones de Trump.

El mandatario anunció el último día de 2025 que retirará a las tropas de la Guardia Nacional de las tres ciudades mencionadas, luego de una serie de reveses legales al despliegue militar en ciudades del país; sin embargo, el Gobierno ya había comenzado a retirar algunas tropas de Chicago, Los Ángeles y Portland en las últimas semanas debido a órdenes judiciales.
“Estamos retirando a la Guardia Nacional de Chicago, Los Ángeles y Portland, a pesar del hecho de que el crimen fue ampliamente reducido gracias a la presencia de estos grandes patriotas en esas ciudades y únicamente por esa razón”, escribió Trump en su plataforma Truth Social.

“Volveremos, quizás en una forma mucho más diferente y más fuerte, cuando el delito vuelva a dispararse. ¡Es solo cuestión de tiempo!”, añadió Trump, luego de destacar que si no fuera por la intervención estatal, estas tres ciudades habrían desaparecido.
¿Qué lograba Trump con la estrategia?
El multimillonario de 79 años también envió a la Guardia Nacional a la capital, Washington, y a Memphis, Tennessee, y había amenazado con enviar soldados a San Francisco. En junio, Los Ángeles fue la primera ciudad en tener militares en sus calles, cuando Trump pasó por encima de los líderes demócratas locales y ordenó el despliegue de 4.000 reservistas de la Guardia Nacional para sofocar las protestas contra las redadas migratorias.
Las autoridades locales dijeron que esas protestas relativamente pequeñas, que afectaron solo unas cuantas cuadras en la segunda metrópoli del país, pudieron haber sido manejadas por las autoridades del condado, de la ciudad y del estado.
El 10 de diciembre, un juez federal le ordenó a la administración Trump terminar el despliegue militar en Los Ángeles y devolverle el control de los soldados al gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom.

La mayoría ya había sido desmovilizada, y el ejército estadounidense dijo que en ese momento permanecían desplegados cien miembros de la Guardia. Horas antes del anuncio de Trump, Newsom dijo que la administración había dejado de oponerse oficialmente a la orden de la corte federal.
About time @realDonaldTrump admitted defeat.
— Governor Gavin Newsom (@CAgovernor) December 31, 2025
We've said it from day one: the federal takeover of California's National Guard is illegal. https://t.co/ZVj8z6OYxe
Hasta la semana pasada, unos 300 miembros de la Guardia Nacional seguían activos en el área de Chicago, pero no participaban en las operaciones, y en noviembre, un juez bloqueó el despliegue de las tropas en Portland al considerar que no existe ninguna “rebelión ni peligro de rebelión” que justifique el envío de militares a la ciudad.
*Con información de AFP.
