Los Centros de Servicios Medicare y Medicaid han hecho el anuncio de que se elimina la denominada ‘laguna’ fiscal que se encontraba en el financiamiento del programa de Medicaid.
Con esto, se estima que el ahorro para el Gobierno federal podría ser de más de 78 mil millones de dólares en un periodo de 10 años.

De este modo, se busca que se restaure la “equidad y responsabilidad” en la asociación entre el Gobierno federal y el estatal referente a este programa de salud.
El administrador de CMS, el doctor Mehmet Oz, mencionó: “Estamos aportando equidad, responsabilidad e integridad a Medicaid al restablecer la asociación federal-estatal”.

“Medicaid solo funciona cuando todos los socios cumplen con sus obligaciones. Los estados que se han valido de lagunas legales para transferir sus responsabilidades a los contribuyentes federales socavaron la ley y destinaron gastos adicionales de Medicaid a proveedores favorecidos en lugar de centrarse en las familias que dependen de este programa. Con esta norma, los CMS están poniendo fin a estas maniobras inapropiadas y garantizando que cada dólar federal de Medicaid se utilice según lo previsto por el Congreso”, afirmó Mehmet Oz.
Estas ‘lagunas’ fiscales permitieron que, durante un periodo largo, algunos estados tuvieran impuestos elevados a distintos proveedores de servicios de Medicaid, que pueden ser hospitales y organizaciones de atención gestionada, para generar múltiples ingresos con el fin de obtener también fondos federales adicionales.
Se indicó, a través de canales oficiales, que en las disposiciones para la aplicación de esta norma se incluye la prohibición de que los estados coloquen tasas impositivas mayores a empresas vinculadas a Medicaid, comparadas con las empresas que no hacen parte de Medicaid, eliminando de ese modo la posibilidad de que se sigan perpetuando este tipo de acciones.
Con esto, también se haría un cierre de esas vías “clandestinas”, bloqueando esas estructuras fiscales que tenían como fin la obtención de recursos del gobierno federal.

Los republicanos ya criticaban esto desde hace algún tiempo, afirmando que esta es una forma en la que 49 estados estarían maximizando los fondos federales para cubrir déficits o financiar otros programas, incluso programas para inmigrantes.

La responsabilidad fiscal, de ese modo, se equilibraría, ayudando a que los recursos que se ahorrará el gobierno federal sean invertidos en otros programas que se consideren prioritarios, generando así una mayor capacidad de acción financiera.
Con esto, se marca un hito en la gestión apropiada de los recursos, haciendo que el dinero destinado para ciertos programas sea utilizado de manera eficiente.
