El Senado estadounidense confirmó el miércoles a Kevin Warsh, nominado por el presidente Donald Trump, como nuevo jefe de la Reserva Federal (Fed) para un mandato de cuatro años.

Warsh asume el liderazgo del banco central en medio de crecientes tensiones entre la Casa Blanca y la Fed, cuya independencia enfrenta fuertes cuestionamientos desde el Ejecutivo. Además, recibe una economía con la inflación en su nivel más alto de los últimos tres años.
El Senado aprobó su nominación con 54 votos a favor y 45 en contra. Warsh, al igual que Trump, ha defendido la necesidad de bajar las tasas de interés.
Nacido en el estado de Nueva York, el jurista de 56 años integró anteriormente la junta de la Reserva Federal, aunque dejó el cargo en 2011 tras marcar diferencias sobre la política monetaria del organismo.

Ahora regresa para dirigir durante cuatro años la institución encargada de controlar la inflación en Estados Unidos y promover el máximo empleo.
Su llegada ocurre en un contexto de presión política sin precedentes sobre la Fed. Trump criticó e insultó repetidamente al anterior presidente del organismo, Jerome Powell, por negarse a acelerar los recortes de tasas de interés.

La administración republicana también impulsó una investigación penal contra Powell y mantiene sus intentos por destituir a otra gobernadora de la Fed, Lisa Cook.
Durante su audiencia de confirmación ante la comisión bancaria del Senado, Warsh prometió proteger la independencia del banco central y aseguró que no sería “en absoluto” un títere del presidente.

“Me honra que el presidente me haya nominado para el cargo y seré un actor independiente si se confirma mi nombramiento como presidente de la Reserva Federal”, dijo en su momento.
Warsh inició su carrera en el gigante financiero Morgan Stanley, donde se especializó en fusiones y adquisiciones.
Posteriormente trabajó en la administración del expresidente George W. Bush como asesor de política económica de la Casa Blanca entre 2002 y 2006, antes de incorporarse al directorio de la Reserva Federal.
Durante su etapa en la Fed participó en la gestión de la crisis financiera mundial, aunque abandonó el organismo en 2011 por desacuerdos sobre la estrategia que debía seguir el banco central.

Desde entonces ha trabajado en Wall Street y ha integrado las juntas directivas de varias compañías, entre ellas la firma de mensajería UPS.
“Vi a la Fed y a su gente en su mejor momento, pero también fui testigo de una institución tentada a desempeñar un papel más amplio en la economía y la sociedad”, dijo Warsh en su audiencia de confirmación.
Ese discurso coincide con la postura de Trump, cuya administración insiste en que la Reserva Federal debe limitarse a sus funciones tradicionales y sostiene que la institución atraviesa una crisis de credibilidad.

Warsh responsabiliza a la Fed por la alta inflación registrada entre 2021 y 2022, al considerar que cometió “errores de política”.
Además, ha propuesto un “cambio de régimen” en la formulación de políticas monetarias, que incluiría modificar los indicadores utilizados por la Fed, eliminar la orientación prospectiva en sus comunicaciones y promover debates más intensos dentro del consejo de gobernadores.
*Con información de AFP.
