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“A mí me criticaron por el término “perdón social”, pero ese es el concepto que sigue a la verdad”, presidente electo Gustavo Petro

Durante la entrega del informe, Gustavo Petro se comprometió con la implementación “eficaz de las recomendaciones” y afirmó que “este esfuerzo que hoy se entrega al país, esta gran aproximación a la verdad, no puede ser considerado con un espacio de venganza”.


A rey muerto, rey puesto. Eso fue exactamente lo que sucedió en la entrega del informe final de la Comisión de la Verdad, en donde el presidente de la Comisión, Padre Francisco de Roux, y los miles de asistentes, convirtieron al presidente electo, Gustavo Petro, como el invitado más importante del evento, dejando atrás al actual gobierno que estaba representado por el ministro de Interior, Daniel Palacios, ante la ausencia del mandatario Iván Duque.

Petro fue claro, no solo se comprometió con una implementación eficaz del las recomendaciones de la Comisión de la Verdad, sino que también tocó un tema que resultó espinoso durante su campaña a la presidencia, luego de que el país conociera que su hermano, Juan Fernando Petro, visitó cárceles, se reunió con extraditables. El ahora presidente, en su momento, solo dijo que venía avanzando en un concepto de “perdón social”. Esta vez fue más allá.

“Lo que sigue a la verdad, en el fondo y depende de las víctimas y de nadie más en Colombia, es la posibilidad del perdón social, la posibilidad de una era de paz. No la historia de estos dos siglos que Gabriel García Márquez dijo que son 100 años repetidos por dos, donde las estirpes condenadas a esa soledad, no tienen oportunidades bajo los cielos de la tierra”, dijo el presidente electo, Gustavo Petro.

Y hay fue más contundente, aunque las recomendaciones del informe de la Comisión de la Verdad, no son de obligatorio acatamiento de los gobiernos, Petro afirmó que “los estamos afirmando, una y otra vez, es que las generaciones futuras sí tienen una segunda oportunidad, y las vamos a hacer realidad. Esas recomendaciones las vamos a acoger de forma eficaz”.

Petro también afirmó que esas recomendaciones no pueden tomarse como una venganza. “Leeré las recomendaciones que se me hacen, que se le hace al Estado y a la sociedad, creo que este esfuerzo que hoy se entrega al país no puede ser considerado un espacio de venganza. Como si fuera una extensión de las mismas armas. Cuantos relatos, narraciones, realidades de miles de personas que reconstruyeron este informe, que no puede ser visto como un espacio de venganza”.

Y agregó que “tiene que ser mirado como la posibilidad de una reconciliación, de la convivencia nacional y social, de la paz”.

Petro advirtió su triunfo en las elecciones como parte del cambio y aprovechó las barras que le aplaudían para exponer que “creo que uno de los climas que se ha creado a partir de estos cambios en la política, por decisión misma de la ciudadanía, es precisamente el clima de la paz. Esto debe ser el principio de una paz grande, de la paz integral, la oportunidad de pasar a la historia de paz. No cerrar unos conflictos para que empiecen otros nuevos, sino que desaparezca el uso de las armas como instrumento de la venganza”.

Y señaló que “las sociedades siempre tendrán conflictos, esa es la esencia del ser humano, pero no puede ser sinónimo de muerte, debe ser sinónimo de vida. El conflicto debe convertirse en civilización, cultura, en un diálogo cada vez más humano. Es el diálogo lo específicamente humano”.