Juan Guillermo Monsalve paga una condena en la cárcel La Picota en el sur de Bogotá. Tiene un espacio privilegiado en este penal y fue el testigo que usó la Fiscalía durante el proceso que terminó en la absolución del expresidente Álvaro Uribe. Todo el país conocía sus excesos en prisión por eso el presidente Abelardo De La Espriella ordenó su traslado a la cárcel de máxima seguridad de Cómbita en Boyacá.

La historia es así: Juan Guillermo Monsalve fue notificado durante la madrugada de este 30 de septiembre del traslado a la cárcel de Cómbita en Boyacá y que dejaba su lugar especial en la casa fiscal del director de la cárcel La Picota donde permanecía por ser, el testigo contra el expresidente Álvaro Uribe, en el proceso que terminó en absolución, también por temas de seguridad.
Los protocolos se cumplieron, se hizo la reseña, se verificaron las disposiciones de seguridad y comenzó el traslado. En el recorrido aseguró sentir un fuerte dolor en el pecho que coincidía con los antecedentes clínicos que presentaba, por lo que fue necesario trasladarlo de urgencia a un centro asistencial.
De manera preliminar advirtieron que podría tratarse de problemas cardíacos que previamente lo han afectado y obligado a otros traslados de urgencia a centros médicos donde le tratan el padecimiento. El Inpec espera el reporte médico para determinar si es necesario una hospitalización o pueden continuar su recorrido a la cárcel.
En la Patria Milagro, ningún preso tendrá privilegios, y mucho menos un bandido redomado como Juan Guillermo Monsalve, que ha violado sistemáticamente el régimen carcelario. Por eso he ordenado su traslado a la cárcel de Cómbita.
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) September 30, 2026
No voy a permitir que las cárceles de Colombia se… pic.twitter.com/Jv3eqI7lUb
Juan Guillermo Monsalve se convirtió en un polémico testigo de la Fiscalía, luego de las distintas versiones que entregó en el proceso, las prebendas que recibió y las imágenes que se compartieron de su permanencia en la cárcel, llena de excesos, licor y beneficios supuestamente prohibidos.
Su declaración se convirtió en la base del proceso en el que la Fiscalía de Luz Adriana Camargo buscaba una condena contra el exmandatario, y lo lograron en primera instancia, con una jueza que desde el inicio del proceso marcó su derrotero para condenar al expresidente Álvaro Uribe.

Sin embargo, en segunda instancia, el Tribunal Superior de Bogotá absolvió al expresidente y fue más allá al advertir cómo las evidencias y los elementos de prueba presentados por la Fiscalía, no solo fueron insuficientes, sino que mal interpretados por el ente acusador y la jueza de primera instancia. Una base probatoria raquítica que generó duros cuestionamientos del alto tribunal.
El protagonismo de Juan Guillermo Monsalve terminó cuando el tribunal absolvió al expresidente Uribe; aun así, algunos privilegios de un testigo estrella amenazado y protegido por el Estado se mantienen a favor del condenado delincuente. Incluso se advierte que permanece privado de la libertad en la casa fiscal que está destinada para el director de la cárcel La Picota, un lujo nunca antes visto.

Ese beneficio se mantiene por orden de la Corte Suprema de Justicia, una prebenda enorme para alguien que cometió graves delitos y, por convertirse en testigo de un proceso que terminó en absolución, los mantiene sin mayores reparos.
